Lautaro y Rodrigo Acosta han tenido varios episodios polémicos a lo largo de su carrera dentro del fútbol, principalmente vinculada a Lanús. Este jueves, en su rol de asistente y entrenador de la Reserva de Talleres de Córdoba, respectivamente, protagonizaron un escándalo al pelearse a golpes de puño en una batalla campal con simpatizantes de Atlético Tucumán, al finalizar un encuentro de la fecha 12 del Torneo Proyección.
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— El Tuiter Matador (@VideosETM) October 8, 2026
El episodio ocurrió cuando el árbitro Valentín Ibáñez Mesa señaló el final del encuentro, con victoria del conjunto local por 2 a 0, en un partido repleto de polémicas. La "T", que tenía dos jugadores menos por las expulsiones de Soria y Ribera, se fue frustrado por haber fallado un penal cuando el marcador estaba 0-0.
Los hermanos Acosta estaban fuera del enrejado que delimitad el campo de juego, porque ambos habían sido también expulsados. Pero en ese momento, cuando los futbolistas abandonaban el terreno y antes de meterse en los vestuarios, una batalla campal se inició en un lateral del complejo José Salmoiraghi.
A través de la transmisión oficial de LPF Play, se observó como Rodrigo Acosta quedó trenzado a golpes de puño con varios simpatizantes, en una secuencia en la que también había involucrados jugadores y colaboradores de la "T". Al "Laucha", que se sumó como asistente de su hermano una vez que se retiró como futbolista profesional de Lanús, no se lo vio participar activamente en la gresca, solo para intentar separar.
El encuentro estuvo picante desde el inicio. Antes de que se cumplieran cinco minutos, el árbitro expulsó a Joaquín Soria, el número 2 de Talleres, después de una infracción cometida por Joaquín Salas, que tenía el dorsal 6. La decisión generó fuertes cuestionamientos del conjunto cordobés.
Sobre el cierre de la etapa inicial llegó la segunda expulsión. Daniel Ribera protestó verbalmente de más por una infracción y el árbitro le mostró la tarjeta roja, haciendo el habitual gesto de haber recibido un insulto.
Ya en el momento del entretiempo, tanto Rodrigo como Lautaro se acercaron a protestarle a la terna arbitral completada por los asistentes Lucas García y Martín Núñez. Ahí, el que vio la roja fue el DT de Talleres, que asumió en diciembre pasado y hasta tuvo un interinato tras la salida de Jorge Sampaoli.
El segundo tiempo empezó con el dominio de Talleres, pese a sus dos jugadores menos. Jeremías Gallardo tuvo la oportunidad de adelantar al conjunto cordobés con un penal, pero lo tiró directamente afuera.
Atlético Tucumán pudo finalmente romper el cero con una jugada debatible. Germain Vallejo conectó una volea que impactó en el travesaño, picó y volvió a golpear en el caño. El árbitro y su segundo asistente Núñez interpretaron que la pelota cruzó completamente la línea y convalidaron el gol, pese a las protestas.
Enseguida, de contragolpe, Carlos Abeldaño convirtió el 2-0 y se desbordó en el festejo, haciéndole el Topo Gigio a un rival -que no reaccionó-, por lo que fue expulsado. Según relató el jugador de Atlético, el número 3 de Talleres había insultado a su madre. Por esa celebración, que también fue realizada por los familiares del jugador del Decano tucumano, fue que se desató el escándalo.
Según denunció Lautaro Acosta, el médico de Talleres recibió una agresión por parte de un simpatizante de Atlético Tucumán y ellos "fueron a defenderlo".
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