La polémica por el gol anulado a Gonzalo Montiel en el encuentro con Sarmiento en Junín, que terminó empatado, generó bronca en el plantel de River. Sebastián Zunino, luego del llamado y la revisión el VAR, consideró que existió un leve roce en el puño derecho de Fausto Vera, quien asistió al lateral campeón del mundo, y que era una “mano cobrable” por su posición “antinatural”.
En Núñez, la explicación no cerró. De hecho, el propio Montiel aseguró que “el árbitro estuvo buscando mucho la mano pero no dio una explicación y ninguno de nosotros la vio”.
Foto Marcelo Carroll - CLARIN
Son jugadas de interpretación y en un contexto de guerra con la AFA -se sabe- la fundamentación puede ir en contra. Entonces, en Núñez las alarmas están encendidas y la guardia más alta que nunca, al margen de que el equipo debe mejorar mucho y también tiene su gran responsabilidad en el opaco presente futbolístico.
Y sobre todo, de cara al trascendental encuentro del domingo en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba ante Belgrano, el verdugo en la final del último Torneo Apertura. Es que ese partido será dirigido por Pablo Dóvalo, un árbitro muy ligado a Claudio Tapia. De hecho, el mundo del fútbol se refiere a él como un “íntimo amigo” de Chiqui.
La designación de Dóvalo fue la primera respuesta que River tuvo tras hacer pública la reunión política con Estudiantes, también enfrentado a la cúpula de la AFA, y la foto entre Stefano Di Carlo y Juan Sebastián Verón, presidentes de ambos clubes.
Stéfano Di Carlo y Juan Sebastián Verón, los presidentes de River y Estudiantes.
Se reunieron el martes al mediodía en el estadio Monumental y por la tarde-noche salieron las designaciones arbitrales. Dóvalo fue el designado para Belgrano-River. Y si bien de los 6 partidos que lo dirigió el Millonario no perdió (4 triunfos y 2 empates), hay desconfianza.
Es que el club al que más dirigió Dóvalo en su carrera es el de Tapia. Sí, pitó 30 partidos de Barracas Central, y en diferentes categorías, con 14 triunfos, 10 empates y apenas 6 derrotas.
Hace poco, su nombre fue tendencia por una polémica grande. No expulsó al pibe Leonel Flores por una patada muy fuerte Sasha Marcich, merecedora de roja, en el último Boca-Lanús en la Bombonera. Tras ese encuentro, Nicolás Russo, presidente del Granate, apuntó contra Federico Beligoy.
Y el tema creció porque hubo rumores que señalaron que Tapia le había dado la bendición a Dóvalo para ser el reemplazante de Beligoy en la Dirección Nacional de Arbitraje. Justamente, Dóvalo está ya en la estructura, a cargo de la dirección técnica de los árbitros que conducen partidos femeninos y ya anunció que, con 50 años, en diciembre próximo se va a retirar de las canchas.
Los antecedentes polémicos de Dóvalo no quedan en ese Boca-Lanús solamente. En marzo de 2024, en un Barracas 2-Independiente 2, no expulsó a Alexis Domínguez por un planchazo a Iván Marcone. Luego, Domínguez anotó el 2-1 parcial de su equipo.
En la conferencia de prensa, Carlos Tevez, que entonces dirigía al Rojo disparó: “Nos vamos calientes. Este tipo tiene que terminarla porque no va a poder seguir. Se caga en el trabajo de los pibes. Así va a ser muy difícil seguir. Tiene antecedentes con Barracas y hoy nos robó”. Y agregó: “Estos partidos los jugás contra 14”.
Un año antes, en la Liga Profesional 2023, no le dio un penalazo a Sarmiento en Junín por una mano de un jugador de... Barracas. "Licha" López, en ese momento delantero del "Verde" se le puso cara a cara a Dóvalo para reclamarle que fuera a verlo al VAR. Antes, le había sancionado dos penales a favor del "Guapo", que ganó 5 a 3 en febrero.
Justamente, en la última fecha del torneo de la Primera Nacional 2021, Dóvalo fue el árbitro de Barracas 3-Villa Dálmine 1. Con ese triunfo, el Guapo se aseguró jugar la final por el primer ascenso, que perdió con Tigre y luego terminaría ascendiendo a través del Reducido. En ese encuentro en Campana, no expulsó a Maximiliano Gagliardo, luego de que el arquero hiciera un vergonzoso gesto al banco de Dálmine tras el tercero de Barracas, en un partido lleno de polémicas y suspicacias.
Ya en la previa de esa jornada hubo algo extraño en el sorteo que se realizaba entonces. Resulta que Beligoy anunció que en el bolillero iban a entrar la bolilla 16 y la 3. Y aunque no explicitó a quiénes correspondía cada una, dijo que eran Yamil Possi y Pablo Dóvalo, en ese orden. Por lo que se podía interpretar que la 16 era para Possi y la 3, para Dóvalo. Finalmente, sacaron la bolilla 16 y Beligoy anunció que era Dóvalo el designado para Villa Dálmine-Barracas.
Foto Marcelo Carroll - CLARIN
Y estas fueron solo algunas muestras porque hubo más. “Dóvalo siempre fue un tipo con buena llegada, de tener buenas relaciones, ligadas al mundo político y dirigencial”, contó en diálogo con Clarín una fuente del mundo arbitral, aunque a la vez reconoció que “en la cancha entiende, tiene capacidad”. Y agregó: “Se ganó la confianza de muchos dirigentes”.
Dóvalo, que también es diseñador gráfico, estuvo un tiempo dentro de la estructura de la Asociación Argentina de Árbitros (AAA), el sindicato cuyo secretario general es Federico Beligoy, el mismo jefe de los referís, ya que comanda la Dirección Nacional de Arbitraje.
Según pudo saber Clarín, fue el primer secretario de acción social que tuvo la AAA, y entre sus funciones tenía a cargo la entrega de ropa a los afiliados, las asignaciones familiares, los útiles escolares, los huevos de Pascua, las cajas navideñas, entre otros elementos.
Cerca del retiro, a Dóvalo le vuelve a tocar dirigir a River, algo que no hizo mucho en su carrera, en la que empezó a dirigir en Primera en 2017. Y lo hará justo en medio de un momento de alta tensión entre el club de Núñez y la AFA que conduce Chiqui Tapia.
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