El Manchester United está teniendo un comienzo de temporada para el olvido, con apenas una victoria en seis partidos por Premier League, entre ellos la derrota en el clásico contra el City, la eliminación temprana de la Copa de la Liga inglesa, y un cachetazo reciente frente al Atlético de Madrid en Champions, la noche en que Lisandro Martínez explotó y desató un infierno en el equipo más popular de Inglaterra.

“Tengo que controlarme mucho, pero a veces es un reflejo del espejo de cómo está nuestro club en este momento”, comenzó diciendo el argentino, con las pulsaciones a mil tras el 2-0, que pudo ser goleada porque los del Cholo Simeone demostraron una superioridad aplastante.

El sincericidio de Licha fue en aumento, porque le pegó a la dirigencia: “Esperábamos más desde arriba, que traigan más jugadores para competir, porque muchos equipos también han incorporado jugadores, y hoy también el Atlético tiene un equipo increíble. Merecieron ganar hoy”.

“Espero más, sinceramente. Espero más de todos”, señaló el campeón en Qatar 2022, y su mensaje tuvo un destinatario con cargo, nombre y apellido: el director deportivo del club, Jason Wilcox. “Sí, al cien por ciento. Espero más de él, tengo que ser sincero”.

Licha dejó todo ante el Atlético, pero no pudo evitar la derrota del United. Foto: REUTERS / Susana Vera.

Se lo notaba tan enojado a Licha que sus definiciones parecían muy honestas, rompiendo códigos. Por ejemplo, no dudó al poner en duda el nivel del plantel que integra. “Como jugadores, tenemos que hacer más, pero también es importante, cuando formas una plantilla fuerte, estar preparados para este tipo de noches”, opinó. Pero en Inglaterra se desató un escándalo.

Leyendas del United, como Wayne Rooney, coincidieron con las definiciones del zaguero, pero cuestionaron el conflicto que podía generarse puertas adentro del club, y específicamente en el vestuario. De hecho, una versión publicada por el medio The Sun sugirió que un compañero confrontó por sus dichos al argentino en el vuelo de regreso a casa.

Las declaraciones de Licha fueron el tema de la semana en la prensa inglesa.

Pasó Madrid, y justo cuando en el United se empezó a hablar de una sanción, o de una posible salida de Lisandro en el próximo mercado de pases, el surgido en Newell's se encargó de hacer un posteo pidiendo disculpas, explicando que había actuado en forma visceral y poniéndose a disposición del equipo para dar vuelta la situación todos juntos. Además, bancó fuerte al entrenador, Michael Carrick.

"Todo el mundo sabe que soy una persona apasionada y que vivo el fútbol con gran intensidad. La frustración por la derrota me llevó a expresar lo que sentía en un momento y un lugar que quizá no fueran los adecuados, y por ello quiero pedir disculpas", dijo en el segundo de sus dos comunicados en los que trató de darle vuelta la página al escándalo. En resumen, la misma honestidad que le generó un problema, terminó siendo la llave para resolverlo.

Uno de los dos posteos en inglés de Lisandro Martínez para aclarar sus dichos. Foto: Instagram.

A pesar de todo, en el United hay optimismo, especialmente entre sus hinchas: para resolver la crisis, hace falta carácter, y "The Butcher", o "El Carnicero", como le dicen a Licha por su temperamento, demostró que eso le sobra. Según la prensa inglesa, fuentes internas de los Red Devils aseguran que este pequeño cortocircuito puede servir de impulso para volver a prenderse en los torneos que está disputando el equipo. Y la insistencia que mostró por aclarar sus dichos, a través de dos posteos en cuestión de horas, son una señal de liderazgo. "Habló por él, pero también por gran parte de la plantilla que opina lo mismo", explican desde Manchester, donde año tras año se invierten millones de libras esterlinas en transferencias, la mayoría sin demasiado criterio.

Después del Licha-gate, la primera prueba de fuego para Lisandro Martínez y sus compañeros será en el único lugar donde se terminan las palabras: el campo de juego. El equipo de Carrick visita al Leeds este domingo por la mañana, con el objetivo puesto en volver a ganar después de casi 40 días, tras cinco partidos. Después viajará a Italia para enfrentar al Como, el miércoles 21, por Champions, y el domingo 25 será local ante el Bournemouth. Ese día, en Old Trafford, se sabrá cómo cayó el estallido del argentino en los hinchas.