Flamengo no se resigna a la eliminación de la Copa Libertadores y ahora busca en los escritorios lo que no pudo conseguir en la cancha. Después de perder por penales ante Estudiantes en el Maracaná, el club brasileño presentó un reclamo formal ante la Conmebol para impugnar la participación de Marcos Rojo, el defensor que jugó la revancha amparado por una resolución favorable del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). El Pincha ya fue notificado y tiene plazo hasta la próxima semana para presentar su descargo.

El argumento de los cariocas es que la inclusión del ex Boca contravino el reglamento de la Conmebol, más allá de que el TAS había autorizado su participación. La presentación abrió un nuevo capítulo de una controversia que comenzó antes del primer partido de la serie, que terminó 0-0 en el estadio UNO de La Plata.

En Estudiantes, sin embargo, no hay preocupación. Desde el entorno de Juan Sebastián Verón transmitieron tranquilidad y aseguran que la inclusión de Rojo estuvo respaldada legalmente. De hecho, el defensor ya figuraba en la lista de buena fe desde las 11 de la mañana del día de la revancha en Río de Janeiro.

La historia había comenzado poco antes del encuentro de ida, cuando el club platense informó que la Conmebol había rechazado la inscripción del futbolista. El organismo sudamericano consideró que su incorporación no cumplía con el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, especialmente con lo establecido en el artículo 6.

El punto de conflicto estaba relacionado con las ventanas de transferencias y el sistema TMS, utilizado para registrar los pases internacionales. Según la interpretación de la Conmebol, Rojo no podía ser inscripto porque la AFA no tenía abierto el mercado de pases al momento de tramitar su habilitación.

Estudiantes no se quedó de brazos cruzados. La dirigencia recurrió al TAS, que falló a favor del club y permitió que el defensor fuera incluido en la nómina para la revancha. Con esa autorización, el entrenador Alexander Medina decidió ponerlo entre los titulares en el Maracaná, donde el Pincha consiguió la clasificación a la final después de imponerse en la definición por penales.

Allí aparece el principal interrogante del reclamo brasileño. Según le explicó al diario deportivo Olé un abogado especializado en derecho deportivo, resulta difícil encontrar fundamentos para cuestionar la participación de un futbolista cuya habilitación había sido autorizada por el TAS. De todos modos, habrá que conocer los argumentos completos de Flamengo y la respuesta de la Conmebol para determinar si existe algún margen reglamentario para avanzar con la protesta.

Hay otro antecedente que refuerza la posición del club platense: Rojo ya había jugado frente a San Lorenzo, en Boedo, después de recibir la habilitación.

Por ahora, Estudiantes mantiene la tranquilidad y prepara su defensa. Flamengo, en cambio, apuesta a que una resolución administrativa revierta lo que sucedió dentro de la cancha. La clasificación a la final quedó en manos del Pincha, pero los brasileños intentarán discutirla hasta las últimas consecuencias.