La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo en el mundo del deporte. Yamaha anunció este domingo que no participará del Gran Premio de Qatar de MotoGP, previsto para el próximo fin de semana en el circuito internacional de Lusail, debido a la situación de seguridad en la región. La decisión, que también alcanza a su equipo satélite Pramac, dejará cuatro motos menos en la grilla y provocó una fuerte reacción de los organizadores del campeonato, que ratificaron la realización de la carrera y advirtieron que la ausencia del fabricante japonés podría tener consecuencias deportivas y contractuales.
"Tras su última evaluación de la situación en Oriente Medio, Yamaha no ha identificado motivos suficientes para modificar las restricciones de desplazamiento actualmente vigentes en todo el grupo", explicó el fabricante japonés a través de un comunicado. De esta manera, confirmó que sus pilotos oficiales, el francés Fabio Quartararo, campeón mundial en 2021, y el español Álex Rins, no estarán presentes en la vigésima fecha de la temporada, programada del 6 al 8 de noviembre.
La decisión también afecta a Pramac, la estructura satélite de Yamaha, que tiene como pilotos al australiano Jack Miller y al español Augusto Fernández, reemplazante del lesionado Toprak Razgatlioglu. Así, el fabricante japonés retirará sus cuatro motos de la competencia, una ausencia significativa que también tendrá impacto en el desarrollo deportivo del campeonato.
Fabio Quartararo. Foto: AFP
El conflicto no es nuevo. El Gran Premio de Qatar debía disputarse originalmente entre el 10 y el 12 de abril, pero fue postergado para noviembre precisamente por la situación geopolítica en Medio Oriente. Sin embargo, la persistencia de la guerra y las preocupaciones de los pilotos por su seguridad volvieron a poner en discusión la conveniencia de correr en Lusail. En los últimos días, varios corredores habían manifestado su rechazo a viajar a la región.
La marca japonesa aclaró que mantiene su compromiso con el Mundial de motociclismo y que tiene previsto regresar a la competición en el Gran Premio de Portugal. Sin embargo, su decisión abrió un conflicto con MotoGP Group, que considera que están dadas las condiciones de seguridad para disputar la carrera en Qatar.
"Estamos decepcionados por la decisión de Yamaha", señaló la organización en un comunicado difundido después del Gran Premio de Malasia, disputado en Sepang. Aunque reconoció que el equipo está sujeto a una política corporativa que restringe los viajes a Medio Oriente, sostuvo que la determinación no refleja las garantías de seguridad ofrecidas a los participantes del campeonato.
Alex Rins. Foto:REUTERS/Hasnoor Hussain
Según explicó MotoGP Group, la continuidad del Gran Premio fue ratificada después de mantener consultas con las autoridades de Qatar, los responsables del circuito de Lusail y asesores independientes en materia de seguridad. La organización aseguró que no recibió información que justifique modificar los planes previstos para el evento.
Además, confirmó que el resto de los fabricantes y equipos manifestó su intención de competir. "Les agradecemos este compromiso", expresó en su comunicado, en el que dejó en evidencia su desacuerdo con la postura de Yamaha.
Pero el conflicto podría ir más allá de la ausencia de cuatro motos en la grilla. MotoGP Group advirtió que la decisión del fabricante japonés puede afectar los acuerdos contractuales que mantiene con el campeonato y con IRTA, la asociación de equipos.
"La no participación de Yamaha también conlleva implicaciones deportivas", señaló la organización, que anticipó que la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) será la encargada de evaluar las consecuencias de acuerdo con el reglamento del Mundial.
Por ahora, el Gran Premio de Qatar sigue en pie. Sin embargo, la decisión de Yamaha dejó expuestas las diferencias entre las evaluaciones de seguridad del fabricante japonés y las de los organizadores. Y abrió un frente de conflicto que podría extenderse más allá del próximo fin de semana.
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