Diego Simeone sabe que este martes tendrá enfrente a uno de los delanteros más difíciles de controlar del fútbol mundial. Harry Kane, flamante ganador del Balón de Oro, llega al Metropolitano como la gran amenaza del Bayern Múnich, que visitará al Atlético de Madrid por la cuarta fecha de la fase de liga de la Champions League. Y el Cholo, lejos de esconder su admiración, le dedicó una catarata de elogios.
"Felicitarlo a Kane por el Balón de Oro que ha obtenido justamente. Considero que es un jugador increíble. Siempre me ha gustado", aseguró el entrenador argentino en la conferencia de prensa previa al encuentro. Y destacó la evolución del inglés, que a los 33 años combina su extraordinaria capacidad goleadora con una participación cada vez mayor en la construcción del juego.
"Con el crecimiento y la maduración que ha tenido con los años, ha encontrado mejores lugares para jugar adelante sin alejarse de lo que sabe hacer muy bien, que es el gol", explicó Simeone. Pero su reconocimiento fue más allá de lo futbolístico: "Le hace muy bien al fútbol y, sobre todo, a los chicos que miran a este tipo de jugadores, que dejan un legado para los jóvenes de cómo se puede llegar a un lugar importante trabajando".
Kane exhibió el Balón de Oro, antes del triunfo del Bayern Múnich ante el Borussia Dortmund.
Foto: EFE
Los números explican buena parte de esa admiración. Kane convirtió en sus últimos diez encuentros de Champions y acumula 85 goles en 122 partidos de competiciones europeas. Sin embargo, nunca se enfrentó al Atlético de Simeone, ni durante su etapa en Tottenham ni desde su llegada al Bayern. El duelo del martes será el primero entre ambos.
La posible ausencia de Cristian “Cuti” Romero representa otra preocupación para Simeone. El defensor argentino, que compartió vestuario con Kane en Tottenham, conoce de primera mano los movimientos y las virtudes del goleador inglés. Por su experiencia y capacidad para imponerse en los duelos individuales, aparece como una pieza importante para intentar neutralizarlo. Sin embargo, su presencia todavía está en duda y, si no llega en condiciones, el Cholo deberá reorganizar la defensa, con Robin Le Normand o Marcos Llorente como alternativas.
El desafío de Simeone ante un Bayern invicto
El Atlético llega fortalecido por una serie de nueve partidos sin derrotas, con ocho victorias, apenas tres goles recibidos y seis encuentros sin que le conviertan. Julián Alvarez, Álex Baena y Giuliano Simeone aparecen entre sus principales argumentos ofensivos, mientras que Jan Oblak atraviesa un gran momento.
Pero el Cholo sabe que enfrente tendrá a un rival de otra dimensión. El Bayern acumula 14 partidos oficiales sin perder en la temporada, aunque llega con bajas importantes: Luis Díaz, Jamal Musiala, Serge Gnabry e Ismail Saibari están descartados, mientras que Michael Olise permanece en duda.
El Cholo en la práctica final del Aleti, antes del gran cruce de Champinos.
Foto: EFE/Sergio Pérez
"Me gustaría atacar los 80 minutos, dejarlos los últimos diez a ellos para que puedan atacar un rato", ironizó Simeone antes de describir el escenario que imagina. "La realidad es otra. Será una competencia contra un equipo muy fuerte, tendremos que atravesar momentos difíciles y duros, salir de la presión de ellos, que la trabajan muy bien a la pérdida de la pelota", advirtió.
La necesidad de sumar también aumenta la tensión. Después de tres fechas, el Bayern tiene cinco puntos y el Atlético, cuatro, por lo que ambos necesitan mejorar su posición para evitar complicaciones en la clasificación.
El Metropolitano será otro protagonista. Allí se disputará la final de esta edición de la Champions, un incentivo adicional para el Atlético, aunque Simeone prefirió no alimentar las expectativas. "Para el club es algo maravilloso que se juegue en nuestro estadio, pero nosotros vamos partido a partido. Hay un trabajo enorme para poder llegar a un escenario que es muy lindo, pero muy difícil", señaló.
Y dejó un pedido para los hinchas: "Necesitamos a nuestra gente como suele estar, cada vez más fuerte, cada vez más cerca de los futbolistas".
La historia también estará presente. Atlético y Bayern protagonizaron la final de la Copa de Europa de 1974, cuando los alemanes le arrebataron el título al equipo español después de un empate agónico y un partido de desempate.
Más de medio siglo después, el escenario es otro. Pero el desafío vuelve a ser enorme: Simeone buscará frenar por primera vez a Kane, el goleador al que admira y que puede convertirse en su peor pesadilla europea.
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