La muerte de Jesús de Miguel, delantero del Club Deportivo Tenerife, provocó una profunda conmoción en el fútbol español. Entre los mensajes que se multiplicaron después de la tragedia apareció el de Jorge Valdano, quien le dedicó una sentida columna publicada por El País y reflexionó sobre el desconcierto que produce encontrarse con la muerte dentro de una cancha.
De Miguel, de 30 años, falleció este martes en el Hospital Universitario de La Candelaria, donde permanecía internado desde el lunes. El futbolista había sufrido un fuerte choque con Jesús Owono, arquero del FC Andorra, durante el partido disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López. Tras el impacto padeció un paro cardíaco, fue atendido sobre el césped y trasladado en ambulancia, pero su estado neurológico empeoró durante la madrugada.
En su columna para El País, Valdano comenzó describiendo la brutalidad que supone la aparición de la muerte en un estadio, un espacio preparado para contener todas las emociones del fútbol, pero no una tragedia irreversible.
“El fútbol es todo lo contrario a la muerte”, escribió el campeón mundial con Argentina en 1986. Para Valdano, el juego siempre ofrece una revancha, otra temporada y una nueva oportunidad, mientras que la muerte rompe definitivamente esa lógica.
Jorge Valdano, siempre una voz de referencia en el mundo del fútbol. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial.
El exfutbolista definió al fútbol como “una cumbre emocional” y un refugio frente a la realidad. Sin embargo, consideró que lo sucedido con De Miguel destruyó de manera repentina esa ficción protectora.
La investigación judicial por el fallecimiento se abrió de oficio, como sucede en España ante toda muerte que no se produce por causas naturales. Sin embargo, el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, consideró “muy difícil” que el episodio derive en un proceso penal al haberse producido durante un lance del juego.
Valdano también se detuvo en ese punto. Señaló que la dificultad para explicar el azar suele impulsar la necesidad de buscar responsables, pero pidió evitar que el dolor termine transformándose en una acusación contra el arquero del Andorra.
El momento del impacto entre el arquero Owono y Jesús de Miguel. Foto: Sergio Mendez / Diario de Avisos via AP.
“Un choque de alguien que busca el balón contra alguien que, previendo un choque, intenta defenderse, es parte de la imprevisibilidad del fútbol”, sostuvo. Después dejó la frase más fuerte de su texto: “No busquemos culpables. Para tanto dolor, es suficiente con una víctima”.
La tragedia tocó especialmente a Valdano por su relación con Tenerife. El argentino dirigió al club entre 1992 y 1994 y construyó allí un vínculo que, según explicó, se mantuvo intacto con el paso del tiempo.
Por eso, el cierre de la columna estuvo dedicado a los seres queridos del jugador y a toda la comunidad del club. Valdano expresó su “emocionado dolor” para la familia de De Miguel, para el presidente del Tenerife, Felipe Miñambres, y para cada uno de sus hinchas.
Un hincha del Tenerife, sentido por la muerte de De Miguel. Foto: REUTERS / Borja Suarez.
La muerte del delantero desató homenajes y mensajes de condolencias de clubes, futbolistas, entrenadores y autoridades. La Real Federación Española de Fútbol suspendió la jornada de Copa y los simpatizantes se acercaron al Heliodoro Rodríguez López para despedirlo.
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