Cristiano Ronaldo anunció este jueves su retirada definitiva de la selección portuguesa de fútbol con una publicación en redes sociales en la que afirmó que "llegó el día de devolver la camiseta siete de la selección".

"Llegó el día de devolver la camiseta siete a la selección de todos nosotros. Nunca sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y responsabilidad de vestirla", empezó diciendo en un vídeo publicado en su perfil en Instagram.

Ronaldo, máximo goleador de Portugal, anunció su salida tras 23 años en los que ganó una Eurocopa, dos Ligas de Naciones y jugó seis mundiales. Una carrera prodigiosa para uno de los mejores jugadores europeos de la historia.

Portugal estará sempre em mim pic.twitter.com/dnFj51rxmh

— Cristiano Ronaldo (@Cristiano) November 5, 2026

El delantero del Al-Nassr saudí, cinco veces ganador del Balón de Oro, se despide con 234 partidos, 146 goles y tres títulos. Su paso tuvo un cierre turbulento debido a sus cruces con el seleccionador, Jorge Jesus.

El Siete realizó este anuncio tras haber sido sancionado por el Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) con 30 días de suspensión y una multa de 255 euros, el mínimo previsto en el reglamento, por haber abandonado la concentración de Portugal el 30 de septiembre.

La Federación ahora quiere armar un partido despedida

La Federación Portuguesa expresó este jueves su "profunda gratitud" a Cristiano Ronaldo, tras el anuncio de su retirada de la selección nacional, y manifestó su "firme voluntad" de organizar un homenaje a la altura de su trayectoria.

Uma história que fica para sempre. 𝙊𝙗𝙧𝙞𝙜𝙖𝙙𝙤 𝙥𝙤𝙧 𝙩𝙪𝙙𝙤, 𝘾𝙖𝙥𝙞𝙩𝙖̃𝙤 🐐⭐️ pic.twitter.com/OSKr7L7xMW

— Portugal (@selecaoportugal) November 5, 2026

"Cada gota de sudor, cada gol decisivo y cada brazalete honrado en el campo fueron el reflejo de su amor incondicional por nuestra camiseta", señaló la FPF, que subrayó que el legado del futbolista "trasciende las cuatro líneas" del terreno de juego.

El organismo aseguró que Ronaldo elevó el nombre de Portugal en todo el mundo e inspiró a generaciones de jóvenes futbolistas, y sostuvo que no quiere que su despedida se produzca sin el debido reconocimiento. "La Federación Portuguesa de Fútbol se niega a dejar que este adiós se produzca sin el debido tributo", afirmó en su comunicado.

Por ello, expresó su voluntad de "organizar, planificar, participar y colaborar activamente" en un homenaje en el que los aficionados y el país puedan aplaudir y celebrar nuevamente la carrera del jugador. La FPF no precisó cuándo ni dónde podría celebrarse ese acto. "¡Gracias por todo, CAPITÁN! ¡Esta será siempre tu casa! ¡Vamos a por el gol 1.000!", concluyó el comunicado

La carta de Cristiano

“A los portugueses: ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de entregarla al futuro. No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón.

“Termina un camino que comenzó en agosto de 2003 y cambió mi vida para siempre. Cuando miro atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no veo sólo partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que, durante noventa minutos, sintieron a Portugal un poco más cerca. Veo a millones de portugueses a quienes nunca conocí personalmente, pero que formaron parte de mi vida.

“Porque, al fin y al cabo, el fútbol es mucho más que un juego. El fútbol son las personas. A lo largo de toda mi trayectoria en la selección, busqué superar mis límites. Quise ganar, quise ser el mejor, quise hacer historia. Siempre fui exigente conmigo mismo.

“Siempre quise más, siempre creí que podíamos llegar más lejos. Y di todo lo que tenía por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que nunca olvidaré, hubo derrotas que todavía hoy me cuesta recordar. También fallé, también sufrí; hubo momentos en los que no fui capaz de dar a los portugueses aquello que tanto deseaban. Pero nunca me rendí. Y, sobre todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal.

“A lo largo de estos años, aprendí cosas muy sencillas. Los goles pasan, los trofeos se quedan en los museos, los récords terminan siendo superados. Pero hay algo que el tiempo nunca logra borrar: el lugar que ocupamos en el corazón de las personas. Si alguna vez los hice felices, si alguna vez un gol mío los llevó a abrazar a alguien, a olvidar una preocupación o sentir orgullo por nuestro país, todo valió la pena. Porque ser portugués también es eso. Sufrimos juntos, nos levantamos juntos”.