Banfield no se resignó a una noche que parecía perdida. Después de un primer tiempo en el que pagó demasiado caro sus desatenciones defensivas y se fue al descanso dos goles abajo, el equipo de Pedro Troglio reaccionó, cambió la imagen en el complemento y consiguió rescatar un empate 2-2 frente a Atlético Tucumán en el Florencio Sola. Con los cambios y una mayor decisión para ir a buscarlo, el Taladro construyó una remontada que tuvo su punto culminante en un golazo de tiro libre de Lautaro Gómez. Sin embargo, de cara al futuro, esta igualdad no le sirve a ninguno de los dos ya que este era un duelo clave para la tabla de promedios de 2027.

El protagonista inesperado de la primera mitad había sido Juan Gabriel Rodríguez, autor de los dos tantos del Decano en su debut con la camiseta tucumana. Pero Banfield encontró respuestas, cambió la actitud y terminó convirtiendo una despedida que amenazaba con ser amarga en una reacción que le permitió cerrar el Clausura con otra imagen. Tal es así, que en el arranque el Taladro pegó primero cuando Lautaro Gómez definió de media vuelta, pero la intervención del VAR detectó una posición adelantada previa de Adrián Balboa y el festejo se frustró de inmediato.

Sin embargo, entre esa jugada anulada y un penal reclamado por el equipo de Pedro Troglio, los locales parecieron perder el eje de la etapa inicial mientras la visita esperaba su momento sin desesperarse. Sobre los quince minutos llegó el primer quiebre de la noche. Adrián Godoy mandó un centro preciso desde el córner y Rodríguez, sin dejar picar la pelota, ensayó una zurda bárbara para romper el cero. Una aparición fulminante para un defensor que no había sumado minutos en todo el certamen y que encontró en la jornada final el escenario ideal para presentarse.

Aún golpeado por el impacto, Banfield ni siquiera llegó a reacomodarse cuando sufrió el segundo estacazo. La fórmula fue idéntica, con Godoy ejecutando desde el rincón y el propio Rodríguez ganando de arriba para meter un cabezazo firme que estiró las distancias. Dos aproximaciones con pelota parada alcanzaron para desnudar las falencias defensivas del dueño de casa y encarrilar la historia.

Con el dos a cero a favor el trámite cambió de manos por completo. Atlético se adueñó de los tiempos con temple y serenidad, mientras Banfield se desplomó bajo el peso de la impotencia, incapaz de asimilar la eficacia de un rival que facturó cada vez que pisó el área.

El equipo local se fue al descanso con una imagen incómoda, condicionado por sus propios errores. Por eso, para el complemento, Troglio decidió meter mano; movió el banco, realizó varias modificaciones y cambió el esquema en busca de una reacción. La apuesta empezó a dar resultados cuando Machado, uno de los ingresados, quedó mano a mano con Ingolotti y definió por encima del arquero para marcar el descuento. Con ese tanto, Banfield recuperó así algo de esperanza. Por eso el técnico adelantó sus líneas, ganó presencia en campo rival y empezó a encontrar los espacios que no había podido aprovechar en la primera mitad.

Atlético, replegado cerca de su área, comenzó a sufrir los avances del Taladro, que insistió hasta encontrar la igualdad. Y llegó a los 30 minutos, con una verdadera joya de Lautaro Gómez: el futbolista se hizo cargo de un tiro libre y sacó un remate preciso y potente para vencer a Ingolotti y decretar el 2-2.

El empate terminó dejando un sabor a poco para los dos. Ni Banfield ni Atlético pudieron conseguir una victoria que les permitiera sumar pensando en la pelea por los promedios de 2027. El Taladro, de todos modos, tendrá ahora otro desafío por delante: deberá cambiar rápidamente el foco y preparar la semifinal de la Copa Argentina frente a Boca