En medio de la incertidumbre sobre su futuro deportivo y con Boca como uno de los interesados en sumarlo a sus filas, Paulo Dybala anunció este jueves un cambio en la conducción de su carrera: su representación quedará a cargo de las agencias Behind the Athlete y KMB, cuya cara visible es Kristian Bereit, un hombre que ya ha tenido relaciones profesionales con el club de la ribera.
Bereit ganó notoriedad en América del Sur por sus vínculos con dirigentes y clubes importantes, especialmente con Boca, entidad con la que mantiene un contacto estrecho desde hace años. Esa conexión alimentó rápidamente las especulaciones sobre un posible desembarco de Dybala en La Boca, un sueño que Juan Román Riquelme nunca ocultó. De todos modos, el escenario todavía no es claro en ese sentido, puesto que Roma pretende extender el vínculo con el cordobés, de 32 años, que se extingue el 30 de junio.
El representante inglés representa a tres futbolistas que integran el plantel de Boca: los mediocampistas Santiago Ascacíbar y Tomás Belmonte, y el juvenil delantero Gonzalo Gelini. Además participó en las operaciones que llevaron al club a Sergio Romero, Marcos Rojo y Ander Herrera, y en la venta de Aaron Anselmino a Chelsea.
Dybala dejó abierta la puerta a una salida cuando, después del triunfo de su equipo ante Parma el domingo, reconoció públicamente que todavía no había sido contactado para discutir una renovación más extensa. Incluso deslizó que el clásico frente a Lazio podía haber sido su último partido en el Olímpico con la camiseta giallorossa.
Sin embargo, en las últimas horas el panorama empezó a modificarse. Según distintos medios italianos, la dirigencia encabezada por la familia Friedkin prepara una reunión decisiva con el entorno del futbolista para intentar encaminar una continuidad. Ryan Friedkin, uno de los hombres fuertes del club, ya aterrizó en Roma y tendría previsto mantener un cara a cara con los representantes del jugador para definir los próximos pasos.
La negociación no será sencilla. Dybala percibe actualmente uno de los salarios más altos del plantel y la Roma busca reducir costos para acomodarse a las exigencias financieras del proyecto deportivo. En ese contexto, la posibilidad que toma fuerza es la de un nuevo contrato por una temporada adicional, con un sueldo menor, pero acompañado de bonos por rendimiento, presencias y objetivos deportivos.
Más allá de las cuestiones económicas, el futbolista nacido en Laguna Larga mantiene una relación muy fuerte con la ciudad y con el club. El nacimiento de su primera hija, Gia, junto a Oriana Sabatini, también influyó en la estabilidad familiar del futbolista, que hoy prioriza continuidad y tranquilidad después de varias temporadas condicionadas por lesiones musculares y problemas físicos.
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