Cristiano Ronaldo pasó de ilusionarse con un sábado histórico a quedarse con las manos vacías en cuestión de horas. Lo que podía ser una jornada consagratoria doble terminó en frustración para el portugués, que sigue sin poder cortar la sequía de títulos desde su llegada a Arabia Saudita con Al-Nassr.
El primer golpe llegó antes de que saliera a la cancha. Al-Hilal, su escolta en la liga, hizo los deberes y venció 2-0 a Neom Sports Club, un resultado que le impidió a CR7 consagrarse de manera anticipada. Lo que hasta hace unas horas parecía una definición cómoda se transformó en un cierre abierto: la diferencia se achicó a dos puntos y todo se resolverá en la última fecha.
Pero el día todavía tenía guardado un golpe más duro. Ya sin margen para celebrar por la vía rápida en el torneo local, Cristiano Ronaldo salió a jugar la final de la Champions League Two con la chance de levantar su primer trofeo con el club saudí. Sin embargo, el equipo de Riad volvió a fallar en el momento clave y cayó 1-0 ante Gamba Osaka, que se quedó con el título.
Así, en un lapso de pocas horas, el portugués vio esfumarse dos oportunidades concretas: una por resultados ajenos y otra dentro de la cancha. El contraste es fuerte para una carrera marcada por la acumulación de trofeos, que son 33 y festejó con todas las camisetas que vistió: Sporting de Lisboa, Manchester United, Real Madrid, Juventus y la selección portuguesa. Sin embargo, en Arabia todavía no encuentra coronación.
Cristiano, capitán y líder del Al-Nassr. Foto: EFE / EPA / STRINGER.
Ahora, el foco queda puesto exclusivamente en la liga. Al-Nassr llegará a la última jornada con una ventaja mínima sobre Al-Hilal. El dato no es menor: si terminan igualados en puntos, el desempate favorece al equipo de Karim Benzema, ya que ganó el primero de los enfrentamientos directos y empató el otro.
La definición es todavía más increíble si se recuerda cómo fue el último partido del Al-Nassr en la liga: le ganaba al Al-Hilal y era campeón hasta que faltando 15 segundos, su arquero se mandó un blooper y el duelo directo terminó empatado.
De esta manera, lo que parecía una doble consagración encaminada se transformó en un cierre lleno de tensión. A los 41 años, y con el Mundial en el horizonte, Cristiano tendrá una última bala para evitar que su paso por el fútbol saudí siga marcado por una anomalía inesperada: la falta de títulos.
Todavia no hay comentarios aprobados.