Franco Colapinto había recuperado la sonrisa en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, a bordo de un Alpine con el que volvió a "conectar" en la histórica séptima fecha de la temporada de la Fórmula 1, que tuvo como gran ganador al británico Lewis Hamilton con su Ferrari. Pero una investigación abierta después de la carrera cambió el panorama y lo dejó con un sabor agridulce en boca, aunque no con las manos vacías. El argentino había cruzado la meta octavo, sin embargo, tras revisar lo ocurrido en pista durante una de las neutralizaciones, los comisarios le impusieron una sanción de diez segundos por no reducir suficientemente la velocidad en una zona de bandera amarilla. Y ese top 8 que él había festejado con optimismo se convirtió en un décimo lugar, que redujo su cosecha de cuatro puntos a una sola unidad.
Además, recibió un punto de penalización en su Superlicencia, el segundo en los últimos 12 meses. El primero había llegado en la cita de Austria del año pasado por obligar a Oscar Piastri a salirse de pista y expirará el próximo 29 de junio.
Los comisarios explicaron que optaron por un castigo severo porque si bien existió una reacción inicial del piloto para disminuir la velocidad en la zona de bandera amarilla, esa reducción no fue muy significativa en el sector más relevante de la neutralización.
Tras el recargo, Colapinto quedó en el último de los puestos puntuables, detrás de los Racing Bulls de Liam Lawson y Arvid Lindblad. Y la sanción empañó una actuación muy positiva, con la que el pilarense se había sacudido la decepción de Mónaco una semana antes y el sufrimiento de los dos primeros días en el trazado catalán.
Colapinto recibió además una penalización de un punto en su Superlicencai. FotoJoan Valls/Urbanandsport/NurPhoto via AFP
En lo global, no fue una carrera sin problemas ni puntos bajos. Sin embargo, el pilarense había elegido quedarse con lo bueno, antes de conocerse el recargo. "Creo que fue una carrera muy buena, muy sólida. Pudimos revertir un comienzo complicado. Sumamos puntos con los dos autos, así que fue un día muy positivo", comentó, recordando que Pierre Gasly cruzó la meta séptimo y se llevó seis unidades, para consolidar a la escudería con sede en Enstone como el mejor del segundo grupo de constructores.
La alegría de Colapinto tenía razón de ser: después de un fin de semana para el olvido en las calles de Monte-Carlo, Barcelona mostró una recuperación tanto en rendimiento como en resultados para Alpine. Y eso que el viernes y el sábado la había pasado mal a bordo de un auto muy inestable, que estaba "desconectado", según dijeron el argentino y su compañero. Para la final de este domingo, el equipo consiguió maximizar lo que tenía.
El pilarense tuvo una muy buena largada desde el 13° puesto, en la que aprovechó los problemas de Hadjar y Hülkenberg para trepar un par de posiciones. Y supo defender bien el 11° lugar hasta que las gomas blandas que eligió para el arranque dijeron basta. Las altísimas temperaturas en pista (51°C) desgastaron muy rápido esos componentes y Franco tuvo que pasar por boxes para cambiarlos por un juego de duros. Y esa parada lo mandó a los últimos lugares del pelotón.
Poco duró en el fondo, porque enseguida empezaron los ingresos masivos a los pits y en pocas vueltas recuperó bastante terreno y hasta terminó delante de Gasly, después de que el francés hiciera también su primera detención. Y ahí llegó una orden de Alpine para intercambiar posiciones.
Es que cuando se hizo evidente en el 20° giro que el francés llevaba mejor ritmo que su compañero, el equipo le dijo a Franco que lo dejara pasar para intentar atacar a Lawson. "Está a uno o dos segundos y ni siquiera presionando", se quejó el argentino, pero igual obedeció.
Varias vueltas más tarde, cuando Gasly seguía sin poder superar al neozelandés y Colapinto giraba mucho mejor que el francés, parecía que la orden se iba a repetir, esta vez a favor del pilarense. Pero eso no ocurrió. Y consultado sobre el tema tras la carrera, Franco evitó la polémica.
"Para el auto que va delante siempre es más frustrante, porque no querés perder una posición ni perder tres segundos completando una maniobra de adelantamiento. Pero fue una decisión del equipo. Ellos tienen una visión mucho más amplia desde el garaje. Y la entiendo", analizó.
From where we were yesterday, these two have done an amazing job today 👏🤝 pic.twitter.com/pFYc4SqU9v
— BWT Alpine Formula One Team (@AlpineF1Team) June 14, 2026
Con una visión más crítica, Colapinto afirmó que el factor que más condicionó su carrera fue la aparición del Virtual Safety Car tras el despiste de Fernando Alonso en la vuelta 41, que le quitó una oportunidad de pelear por más.
"Mucha mala suerte. Paré justo antes y después hubo muchas banderas azules y tuve que dejar pasar varios autos y girar con aire sucio durante cinco o seis vueltas con la goma dura. Perdí mucho tiempo ahí. Pero no pasa nada, igualmente fue una carrera buena y estoy muy contento con la performance del equipo", comentó.
Aunque también destacó que, más allá del paso adelante que dio el equipo este domingo, todavía tienen que trabajar muchísimo.
"Ayer (por el sábado de clasificación) sufrimos un poco más; hoy mi auto sufrió un poco menos que los demás, fuimos un poco más competitivos y estuvimos más cerca de los autos de adelante. Pero igual viendo el auto, no se siente bien. Así que tenemos muchas cosas por mejorar y entender. Necesitamos seguir construyendo sobre esto y seguir mejorando ahora y en el futuro", comentó.
La alegría de Colapinto antes de conocer si castigo en Barcelona. Foto Instagram @francolapinto
En un cierre de carrera increíble, Colapinto se vio beneficiado por los abandonos de Antonelli y de Leclerc. Y lo que parecía que iba a ser un décimo lugar de repente se convirtió en un octavo de cuatro unidades. Al menos durante un par de horas. Al menos hasta que llegó la sanción que le costó esas dos posiciones que le había regalado la mala fortuna ajena.
Dolerá la sanción, seguramente. Pero habrá que seguir viendo el vaso medio lleno: en Barcelona volvió a sumar (aunque haya sido, finalmente, un solo punto) y se sintió mejor en un coche que tiene mucho para crecer.
"Esperemos que para las próximas carreras haya actualizaciones. Ojalá que demos un saltito como equipo", deslizó en su paso por la zona mixta. "Con el tanque lleno demostramos que éramos mejores. Así que simplemente tenemos que seguir trabajando y tratando de llevar el auto a una mejor situación".
A ese optimismo deberá aferrarse Colapinto para no frustrarse tras la penalización recibida y tratar de dar un paso más adelante dentro de dos semanas en Austria.
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