La situación de San Lorenzo es dramática. El detallado informe que el club reveló en plena fiebre mundialista a través de sus redes sociales lo deja al borde de una convocatoria de acreedores. Con un pasivo cercano a los 100 mil millones de pesos, deudas con ex jugadores, ex cuerpos técnicos y ex dirigentes, 61 contratos profesionales, 96 causas judiciales activas, inhibiciones, cuentas embargadas y hasta un pedido de quiebra, el club está colapsado económica y financieramente.

"Por primera vez, hay un oficialismo que viene a contarles la realidad a 15 días de asumir. Nuestra prioridad es ordenar al club: las finanzas, el funcionamiento y la estructura de la institución. Vamos a dejar atrás a todos aquellos que no priorizaron a San Lorenzo", manifestó el presidente Marcelo Culotta, que ganó las elecciones anticipadas del 30 de mayo y completará el mandato de Marcelo Moretti, completará el mandato de Marcelo Moretti, interrumpido tras la acefalía institucional.

La nueva Comisión Directiva realizó un informe sobre el estado de situación de San Lorenzo, que arrojó como resultado un pasivo estimado de $98.771.206.976,64.

La situación es delicada, pero el primer paso es decir la verdad.

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Los números son contundentes. Según el primer relevamiento de la Comisión Directiva, tiene un pasivo estimado de $98.771.206.976,64, lo que implica 67.883.991,05 dólares al cambio oficial. Y a la hora de desgranar las cifras, ítem por ítem en 25 páginas, queda clara la mala praxis de los dirigentes que antecedieron a Culotta. Desde Marcelo Tinelli y Matías Lammens hasta Moretti y Sergio Costantino, el interino que se hizo cargo del Gobierno de transición e incrementó en 171.264 dólares el presupuesto mensual del fútbol con las contrataciones de Luciano Vietto, Gonzalo Ábrego, Mathías Corujo, Mathías De Ritis, Mauricio Cardillo, Gregorio Rodríguez y Rodrigo Auzmendi.

San Lorenzo debe $8.459.552.817 producto de acuerdos con ex jugadores y cuerpos técnicos. Entre los principales reclamos están Francisco Fydriszewski ($1.168.000.000), Carlos Sánchez ($811.760.000) y Nicolás Hernández ($661.932.000). El caso de los colombianos es increíble. Sánchez, incluso, se retiró y fue contratado como mánager. Hernández apenas jugó 6 partidos con la camiseta azulgrana.

Además, el club le debe $629.395.985 al plantel profesional en concepto de sueldos, primas y viviendas -sí, ni el alquiler se pagaba- de los meses de enero, febrero y marzo. Actualmente, cuenta con 61 contratos profesionales, de los cuales 30 vencen en diciembre.

Las deudas con los clubes (correspondiente a la compra de jugadores y derechos de formación) asciende a $1.204.737.500 y con los ex dirigentes (que establecieron mutuos) hay un reclamo de $15.863.942.390. En tanto, los representantes exigen $2.577.899.857.

Las inhibiciones que pesan sobre el club, y que impiden el normal funcionamiento, están en el orden de los $2.853.716.235, 1.961.317 dólares al cambio oficial. El desglose incluye 598.735 dólares por Oscar y Ángel Romero, 216.975 por Diego Rodríguez y 40.000 por Cristian Zapata. La deuda exigible por vencer es de 1.105.607 dólares. El resto (855.710) venció el 2 de junio y tampoco se canceló.

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En este contexto, San Lorenzo cedió derechos de televisión por $6.486.903.590. Hubo una cesión en dólares (4.234.298) y otra en pesos (326.000.000). Los tiene comprometidos hasta diciembre de 2027. Es decir, durante todo el mandato de Culotta no podrá contar con ese recurso.

Y hay más deudas con entidades extrajudiciales ($10.749.769.077), cheques en BCRA y diferidos ($1.616.812.909), bancos ($119.238.035), aportes de seguridad social ($166.155.089), embargos del personal ($11.686.195), deportes ($385.513.205) y proveedores de cuentas corrientes ($2.273.751.764).

Por otro lado, el pasivo judicial total -incluido en el pasivo general- se eleva a $43.021.231.379, 29.485.963 dólares al cambio oficial. Lo más preocupante es el pedido de quiebra del AIS Investment Fund SCA SICAV RAIF, que pidió la quiebra por una deuda de 5.200.000 dólares. La resolución de Cámara está pendiente.

Además, están embargadas las cuentas en el BAPRO, Supervielle y el Banco Ciudad, lo que dificulta el pago de sueldos, proveedores, obligaciones corrientes y la venta de jugadores. Por eso en el último mercado de pases, se acordó que Malcom Braida ejecute su cláusula de rescisión. De otro modo, si Boca le pagaba a San Lorenzo por el pase, no iba a poder contar con el dinero.

Entre los principales reclamos judiciales del fútbol profesional están Adolfo Gaich (€3.251.000; condena calificada como inevitable), Franco Di Santo (4.728.054 dólares; listo para fallo), Santiago Vergini (4.423.115,60 dólares; pasó a sentencia), Gino Peruzzi (1.866.562 dólares) e Ignacio Piatti (1.765.817; recurso ante la CSJN).

Hay un caso inédito. Se trata de Danilo Gómez, el jugador “ñoqui” (como lo llaman en el club) que fue contratado en enero de 2024, proveniente de Colón, para sumarse a la Reserva. En octubre de ese mismo año dejó de presentarse a los entrenamientos, pero continuó con su vínculo vigente hasta junio de 2026, por lo que San Lorenzo siguió erogando su salario.

Hay cuatro causas por compensación de formación deportiva que llevan adelante los clubes Chacras, Andes Talleres, Lobos, Argentinos de Rojas e Independiente de Villa del Rosario.

"Al hincha de San Lorenzo no se le puede pedir más. Nosotros sabemos lo que es sobreponerse a las adversidades. Las páginas más gloriosas de nuestra historia se escribieron cuando todo parecía que era más difícil. Hoy nos toca encontrar un desafío distinto, pero con el espíritu de siempre", enfatizó Culotta, que asumió en el medio de un infierno financiero y busca no quemarse como sus antecesores.