El llamado lo hizo dudar. Cuando tenía todo resuelto para seguir su carrera del otro lado del Atlántico, Paulo Dybala escuchó la propuesta de Rodolfo Arruabarrena y su mundo se detuvo. Ahora, está en una disyuntiva. ¿Cumplirá el sueño de su padre o se quedará en Italia?

En principio, le pidió al Vasco unos días para contestar. Mientras tanto, los hinchas se ilusionan en las redes sociales. Contar con otro campeón del mundo en el plantel, sobre todo después de tantas frustraciones deportivas en el primer semestre, genera grandes expectativas.

Hace tiempo que Dybala suena en Boca y el primer paso lo dio Leandro Paredes, ex compañero en la Roma. Cuando el equipo todavía estaba vivo en la Libertadores, el volante y capitán xeneize reveló: “Paulo tiene ganas de venir”.

Con su contrato a punto de expirar y su esposa Oriana Sabatini en Buenos Aires, todo indicaba que el delantero tenía la decisión tomada. En especial, por su reciente paternidad. Y los satélites de Juan Román Riquelme bajaban señales de que la posibilidad no era descabellada.

Sin embargo, después de tres meses inactivo por una operación en los meniscos de la rodilla izquierda, Dybala volvió con un gran nivel en el equipo de la capital italiana. Hasta ganó el clásico de la última fecha de la Serie A ante Lazio. Se despidió de la gente y se vino de vacaciones a nuestro país.

Dybala tiene la pelota: ¿qué hará? Foto: ANSA

Eso sí, lo hizo con una oferta de renovación de parte de Dan Fredkin, empresario norteamericano que compró la Roma en 2020 con una inversión de 591 millones de dólares. Fue un pedido especial de Gian Piero Gasperini. “¿Si Paulo se va a quedar? Yo pienso que sí”, dijo el entrenador.

Roma le ofreció dos años de contrato y aunque tiene un límite presupuestario de 4 millones de euros -la mitad de lo que Dybala percibió en el último contrato-, podría hacer una excepción con bonus, premios y productividad. Los italianos, además, tiene una zanahoria deportiva y otra institucional: el equipo volverá a jugar la Champions después de siete temporadas y será en ocasión del centenario del club. En ese sentido, la Joya de Laguna Larga es representativo por su rol de jugador franquicia.

Esta semana, Dybala estuvo jugando al padel con Pablo Mouche, ex jugador xeneize. Y muchos interpretaron que la imagen que subió junto a su padre en Instagram, una foto de cuando era un niño, fue un guiño a Brandsen 805. Adolfo era hincha Boca y Paulo adoptó sus mismos colores. Es más, hay una entrevista de 2011, en pleno campo de juego, en la que el jugador confiesa su simpatía luego de un hat-trick para Instituto contra Atlanta, por la Primera Nacional.

“¿Boca? Veremos. Todavía soy jugador de la Roma hasta el final del mes. Por respeto al club, no voy a hablar de mi futuro. Todavía no lo tengo decidido, no sé cuál va a ser. No puedo decir algo que no conozco”, declaró en el aeropuerto de Córdoba hace una semana.

A la espera de Dybala, Arruabarrena ya tiene su primer refuerzo: Leandro Lozano, lateral proveniente de Argentinos Juniors, a cambio de 3.500.000 dólares. El uruguayo de 27 años se hará la revisión médica en las próximas horas y se sumará al predio de Ezeiza, donde Boca lleva a cabo la pretemporada.