Dijo Lionel Andrés Messi: "El gol mío es mérito de Medina; es todo de él". Debe estar temblando por estas horas Facundo Medina (27). Emocionado, además. El lateral izquierdo, que para muchos fue la sorpresa de la lista mundialista, vive un momento de ensueño. El rosarino, el mejor del mundo, ni más ni menos, le enseñó a la Argentina y al planeta que el tanto con el que se convirtió en el futbolista con más goles en Mundiales es gracias a un pase de Medina. Dice más la Pulga: lo llama "Negro", como si fuese un amigo de toda la vida. El liderazgo de Leo se mide más allá de lo brillante que hace dentro del campo de juego.

Pero esta historia no se trata de Messi sino de Medina, el Negro de Villa Fiorito, sí el mismo lugar donde creció Diego Armando Maradona. Al defensor, nacido el 28 de mayo de 1999, nada en la vida le resultó sencillo. Creció entre carencias y abundancias. Las primeras fueron del orden social y económico; la prosperidad se la regaló su zurda de elegido. Con la pelota cerca de su pie como su fiel compañera, Medina hizo un fino equilibrio para no caer en tentaciones oscuras y para mantener vivo su sueño de ser futbolista profesional. En eso se le iban los pensamientos cuando, junto a sus tíos, salía a cartonear por el barrio para "ponerle el lomo" a la situación. "Para comer nunca nos faltó, pero tenía que ayudar. Lo hacía a la tarde porque a la mañana iba al colegio en River y después entrenaba", supo confesar. Y agregó: "River me sacó de la villa, me formó como persona, me educó y me dio muchos valores. Siempre voy a estar muy agradecido".

En las inferiores del elenco de Núñez se destacó como un lateral ofensivo y temperamental, aunque nunca llegó a debutar oficialmente en Primera. Apenas disputó un amistoso ante Aldosivi en 2017. Sin lugar en la consideración de Marcelo Gallardo, fue transferido a Talleres de Córdoba a comienzos de 2018. Ahí despegó: disputó 37 partidos y convirtió un gol antes de dar el salto al fútbol europeo, en julio de 2020.

En Lens de Francia la rompió y, tras 165 encuentros y ocho goles, fue comprado por Olympique de Marsella, donde acumula 26 partidos y hace dupla con Leonardo Balerdi, desafectado de la Scaloneta para este Mundial a último momento por una lesión muscular.

La sorpresa de la citación de Medina se produjo porque Scaloni dejó afuera a un histórico como Marcos Acuña. Pero pocas veces se equivoca el entrenador nacido en Pujato, quien en ningún momento consideró apurar al lesionado y titular indiscutido Nicolás Tagliafico. Tampoco contempló la posibilidad de correr a Lisandro Martínez a la banda. El DT siempre confió en la polifuncionalidad de Medina, a pesar de llegar a la Copa del Mundo con apenas 309 minutos con la camiseta albiceleste. Y los duelos contra Argelia y Austria le volvieron a dar la razón al técnico campeón en Qatar. ¿Ahora quién lo saca al Negro?

Foto Juano Tesone / Enviado especial - CLARIN

Encima, Messi no tuvo mejor idea que compararlo con Jordi Alba. Rápidamente, algunos hinchas de Barcelona empezaron a pedirlo para el elenco catalán. Cuestiones de ser tocado por la varita del mago rosarino. "Gracias a Dios tengo varios goles así como el primero. Siempre le decía al Negro: 'tirala atrás, boludo, que yo siempre llego'. Y la dejó espectacular. Me hizo recordar los viejos tiempos con Jordi Alba, que me daba ese tipo de pases", lo elogió Leo en zona mixta después del 2-0 sobre Austria.

Pero Medina fue mucho más que una asistencia en el choque contra los europeos: lideró al equipo en acciones defensivas exitosas (7), tuvo un 91 por ciento de efectividad en los pases (43 de 47) y realizó cinco despejes. Fue el mejor de los humanos, porque Lionel juega en otra liga.

"Estoy contento por cómo se está dando todo, más allá de la victoria. El grupo demuestra humildad y sacrificio; vamos paso a paso. En lo personal, todavía no caigo del todo. Pero lo disfruto porque está mi familia acá", dijo Medina. Y aclaró: "No tengo ni idea de quién fue la asistencia. A mí la vez pasada me dijeron que la tirara ahí y cumplí. ¿Messi? Está de más hablar de él".

Mientras la "Pulga" sigue escribiendo capítulos imposibles de una carrera irrepetible, Medina empieza a construir la suya en la memoria de los argentinos. De Villa Fiorito y juntar cartones a una asistencia histórica para el mejor jugador de todos los tiempos, el recorrido parece de película. Y si algo dejó en claro este Mundial es que Scaloni encontró mucho más que un reemplazante para Tagliafico: descubrió a un futbolista capaz de ganarse un lugar propio en una Scaloneta.