Brilla la Scaloneta en el Mundial. No demuestra un juego descollante ni arrollador, pero es el equipo más serio del torneo. Es el más establecido, el que tiene más claras las ideas. Si al campeonato había llegado con algunas dudas y era mirado de reojo por los especialistas, en dos partidos la tendencia se revirtió y ahora nadie se atreve a no ubicarlo entre los grandes candidatos. Todo sale de memoria en el elenco que comanda Lionel Scaloni, aunque se le puede encontrar una manchita, una suerte de deuda pendiente: no tiene goles de sus atacantes de referencia. Y hay algo más: ni Lautaro Martínez ni Julián Álvarez se lucieron contra Argelia y Austria. Por eso, el tercer juego ante Jordania podría servir para que a los goleadores se les abra el arco y ganen confianza de cara a los mata-mata. Se los está esperando, claro.
En cada torneo que afronta Argentina, en cada partido, el debate se renueva. El Araña (14 tantos en 53 encuentros en la Selección) y el Toro (37 en 79) son dos atacantes de élite que serían titulares en la mayoría de las selecciones del planeta. Aunque, por una cuestión de equilibrio, tal como repite Scaloni cada vez que le preguntan, en Argentina uno juega y el otro aguarda. La competencia es tan sana como feroz; incluso entre ellos se llevan muy bien. En Estados Unidos, el que arrancó fue Martínez porque Álvarez arrastraba molestias en el tobillo izquierdo. Pero el entrenador les dio minutos a ambos. Y una estadística llama la atención: tan solo patearon una vez al arco cada uno.
Lautaro fue titular en los primeros partidos: no pudo convertir.
Foto: EFE
El bahiense de 28 años acumula 120 minutos y su única situación de peligro fue un disparo cruzado ante Argelia que el arquero Luca Zidane pudo desviar con su mano derecha. La del cordobés de 26 años, que acumula 61 minutos, fue el mano a mano que perdió contra Alexander Schlager, acción que luego terminó en el segundo gol de Messi ante Austria.
Son distintos Álvarez y Martínez, y es Julián el que mejor se acomoda a Messi y a la idea de Scaloni. Habitualmente es el elegido porque es un atacante de enorme desgaste en el plano defensivo y con capacidad para retroceder y generar juego junto a los volantes. Esa virtud de multiplicarse en el esfuerzo y de desenvolverse en espacios reducidos es la que lo catapulta a la titularidad. Ya se dijo que llegó al torneo con molestias físicas. ¿El tema de su conflictiva salida de Atlético de Madrid lo podría tener desenfocado? Por lo pronto, sorprendieron sus declaraciones tras el choque contra los europeos.
Lautaro, por su parte, es un goleador de raza. El típico 9 que no se desvive por tomar contacto con la pelota y que aguarda, paciente y concentrado, su chance entre los zagueros rivales. Cuando la tiene, no falla: es mucho más letal que Álvarez. Pero el Toro tiene humildad y grandeza y, cuando juega en la Scaloneta, busca modificar su esencia para parecerse más a Julián. Y ese cambio de estilo puede perjudicarlo, porque se desgasta ayudando en defensa y pierde potencia cuando llega a los metros finales. Ante Austria, por ejemplo, se demoró en la definición en la jugada que terminó en penal.
Julián Alvarez no aprovechó el mano a mano previo al segundo gol de Messi.
Foto: Xinhua
"Me encantaría poder poner juntos a Lautaro y a Julián; los amo a los dos. A los tres, con Leo, pero él tiene que jugar. Entonces, no es fácil. Si perdemos el equilibrio podemos ser un equipo vulnerable. Y ellos han entendido el mensaje. Lautaro contra Austria realizó un enorme juego: le hicieron el penal, hizo trabajo defensivo para el equipo, tuvo tres situaciones de gol que los compañeros no lo encontraron. Los que mejores entienden la situación son ellos. Cómo no voy a querer que jueguen, si son los máximos goleadores de España e Italia. Es una decisión difícil. El equipo está por delante y ellos lo llevan bien", explicó Scaloni.
Los goles de Julián o de Lautaro serán indispensables para alimentar el sueño del bicampeonato porque es difícil (no imposible) coronarse sin gritos de los atacantes de referencia. Los otros candidatos a quedarse con la copa ya vieron festejar a sus goleadores. Se habla de Kylian Mbappé (Francia), Deniz Undav y Kai Havertz (Alemania), Cristiano Ronaldo (Portugal), Matheus Cunha (Brasil), Mikel Oyarzabal (España), Harry Kane (Inglaterra), Ismael Saibari (Marruecos) y Brian Brobbey (Países Bajos).
La buena noticia para Scaloni es que la Scaloneta ya demostró que puede ganar sin los goles de sus centrodelanteros. La mejor, sin embargo, sería que esa deuda empezara a saldarse cuanto antes para no caer en la messidependencia. El duelo frente a Jordania por la tercera fecha aparece como una oportunidad ideal para que Lautaro Martínez y Julián Álvarez recuperen el olfato goleador, porque a partir de los 16avos de final el margen de error desaparecerá y Argentina necesitará que, además de Leo, sus hombres de área también hagan la diferencia.
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