Finalista en las últimos dos mundiales, tres o más goles en los últimos cinco partidos, en la final de Qatar y en los cuatro de esta Copa, juega y convierte Kylian Mbappé, juega y asiste Michael Olise. Francia despachó 3 a 0 a Suecia y revalidó una vez más su chapa de candidato. Antes del 1-0 de Kiki, tuvo al menos cinco situaciones de gol; después del 1-0, a un ritmo manso pero demoledor, completó su pase a octavos de final.

El 3-0 incluso le quedó corto al poderío de Francia. En cuatro partidos ya convirtió 13 goles, 3-1 a Senegal, 3-0 a Irak, 4-1 a Noruega y 3-0 a Suecia. Un gol menos que en Rusia 2018, que fue campeón; tres goles menos que en Qatar 2022, que fue segundo; dos goles menos que en Francia 98, que fue campeón. De los 18 partidos mundialistas, ganó 15, empató dos y perdió 1. En todos estuvo Mbappé. Y es un equipo que certifica en el juego la contundencia de los números.

La extraordinaria capacidad goleadora de Mbappé, una bicicleta y un desborde en el área, empezó a resolver una situación que se visualizaba complicada. Francia encontraba los caminos hacia el gol pero esa cuota de suerte que necesitaba a veces no aparecía. O por el contrario, estaba del lado de Suecia. Una atajada del arquero y un rebote en un defensor que por fortuna se fue afuera; un gol anulado por posición adelantada de Kiki; un remate franco del delantero del Real Madrid que dio en la base del poste y después rebotó en otro defensor para alejarse del arco; una hermosa tijera de Olise que pegó en la base del otro poste; una, dos, tres atajadas más del Zetterström.

Mbappé derribó la muralla sueca con una genialidad. Foto: AP Photo / Yuki Iwamura.

Todo eso pasó después de la pausa de hidratación y antes del gol de Mbappé después de una buena jugada por izquierda y una gran definición del francés, que llegó a los 17 goles, superó por uno al alemán Miroslav Klose y mira para arriba. Y arriba está Lionel Messi, con 19 goles. Y todavía faltaban 45 minutos.

Suecia se mostró ordenada y peligrosa en el principio. Pero el equipo francés la fue desordenando y alejando de su propio arco. Y fue mostrando flaquezas en la marca, en el traslado, pero como tiene tres delantero de Premier League, siempre daba la sensación que en alguna contra podía lastimar. Y casi lo logra en el final de la primera etapa, con un buen desborde de Elanga, un rebote y Stroud que la tiró a las nubes.

Si el 0-0 era injusto, el 1-0 era corto. La superioridad francesa fue abrumadora en la última mitad de la primera etapa y lo siguió siendo en la parte final. Con paciencia, con jugadores que conocen sus fortalezas y las demuestran, el 2-0 estaba más cerca que la posibilidad del empate. En el equipo de Deschamps brilla Mbappé, pero también Olise hace todo bien, Dembelé, cuando aparece, es un peligro; y Barcola y Rabiot acompañan sin desentonar. Un poderío ofensivo como pocos en esta Copa del Mundo. A los 8 minutos, Olise filtró entre líneas para Barcola, que no tuvo problemas en aumentar.

  • El cuadro del Mundial 2026

    Tocá para explorar el contenido