Todos los focos, en Miami, apuntaban hacia Erling Haaland y Harry Kane. El duelo prometía un choque entre dos de los goleadores más temibles del planeta. Sin embargo, el gran héroe del partido fue otro. Jude Bellingham demostró que pertenece a esa categoría reservada para los futbolistas capaces de cambiar el rumbo de los partidos más importantes. Inglaterra sacó a Noruega y Erling Haaland en los cuartos de final y está otra vez entre los cuatro mejores de un Mundial. Y buena parte de esa ilusión lleva su firma.

Para un país que inventó el fútbol, alcanzar las semifinales, curiosamente, nunca fue una costumbre. Apenas lo consiguió por cuarta vez en su historia: en 1966, cuando levantó la Copa Jules Rimet; en Italia 1990; en Rusia 2018 y ahora en la Copa del Mundo XXL de Norteamérica. Esta vez, de la mano de un futbolista nacido hace apenas 23 años en Stourbridge, en las afueras de Birmingham, que juega con la naturalidad de un veterano y la personalidad de un líder.

Hace cuatro años ya había dejado destellos en Qatar 2022. Entonces todavía era un adolescente que asombraba por su madurez y marcó un gol en cinco partidos. Hoy es otra versión. Más completo, más determinante y mucho más influyente. Su crecimiento en el Real Madrid terminó de moldearlo como uno de los mejores mediocampistas del mundo y en la selección de Thomas Tuchel se convirtió en el lugarteniente perfecto de Kane.

Su Mundial es extraordinario. Lleva seis goles y es el máximo artillero de Inglaterra junto con Kane. Ya había convertido ante Croacia y Panamá en la fase de grupos. En los octavos de final silenció el estadio Azteca con un doblete frente a México. Y este sábado volvió a repetir la historia contra Noruega. Su equipo estaba contra las cuerdas después del gol de Andreas Schjelderup cuando apareció Bellingham. Primero igualó el partido con una definición de crack y después, en tiempo suplementario, volvió a golpear para sellar la clasificación a semifinales.

Foto: EFE/ Octavio Guzmán

Sus números ya lo ubican entre los grandes protagonistas de esta Copa del Mundo. Fue titular en los cinco encuentros de Inglaterra y acumula seis goles y una asistencia. Pero además ya ocupa un lugar en la historia. Con sus dobletes consecutivos frente a México y Noruega ingresó en un club reservado para leyendas. Apenas siete futbolistas lo habían logrado antes en una Copa del Mundo: Silvio Piola, Sándor Kocsis, Pelé, Garrincha, Diego Maradona, Kylian Mbappé y ahora Bellingham.

Y hay otro dato que dimensiona todavía más su hazaña. Con 23 años y 12 días, es el segundo jugador más joven en marcar dos o más goles en partidos consecutivos de eliminación directa de un Mundial. Solo lo supera Pelé, que lo consiguió en Suecia 1958 con apenas 17 años y 249 días.

También rompió otra barrera inédita. Nunca antes una selección había tenido dos futbolistas con seis o más goles en una misma Copa del Mundo. Inglaterra lo consiguió gracias a la sociedad que forman Bellingham y Kane, una combinación de juventud y experiencia que alimenta el sueño inglés de volver a conquistar el planeta 60 años después.

El propio Bellingham resumió el espíritu de este equipo apenas terminó el encuentro. "Carácter, perseverancia... Incluso cuando las cosas no salían bien encontramos la manera de ganar. Ya sea en 90 o en 120 minutos, lo daremos todo. Estoy muy orgulloso. Esta fue una victoria para todos. Todo el país gana. Hay que darles el mérito a todos. Sabía que Morgan Rogers iba a marcar la diferencia. No sabes cuánta mentalidad y cuánto corazón tiene un equipo hasta que se encuentra en una situación como esa".