La derrota 3 a 2 de Instituto ante Unión en el 15 de Abril en el partido que cerró la octava fecha del Torneo Clausura dejó como líder de la zona A del certamen a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, un conjunto que está jugando en la elite del fútbol argentino después de más de cuatro décadas, que se armó para evitar el descenso y que, con un juego valiente que le ha permitido plantar cara ante rivales poderosos, tiene prácticamente cumplida esa misión e incluso se anima a soñar con la clasificación a una copa internacional.
Cinco victorias, un empate y dos derrotas ubican en la cima de su grupo al Pituco, que suma la misma cantidad de unidades (16) que Vélez e Instituto, pero los supera por diferencia de goles (+7 contra +5 y +3, respectivamente). El decano del fútbol mendocino (fue fundado el 30 de agosto de 1908) consiguió un valioso empate con Boca el sábado en su casa gracias a un gol en tiempo añadido convertido por Esteban Fernández. El viernes a las 19.15 tendrá una complicada visita al estadio Norberto Tomaghello de Florencio Varela, donde se medirá con otro de los encumbrados, Defensa y Justicia, que reúne 14 unidades.
Facundo Lencioni fue una de las figuras del equipo que logró el ascenso en 2025. Foto: Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
“En el primer año tenés que comprar más que vender para estar a la altura y tratar de no descender”, explicó hace poco más de un mes el presidente del Lobo, Fernando Porretta, en una entrevista en Radio Nihuil. En esa línea, Gimnasia conserva la columna vertebral del equipo que el año pasado fue campeón de la Primera Nacional tras derrotar en la final a Deportivo Madryn: el arquero César Rigamonti, los defensores Diego Mondino y Matías Recalde, el mediocampista central Fermín Antonini y el delantero Facundo Lencioni.
A ellos se sumaron futbolistas por los que no fue necesario hacer grandes erogaciones, pero que han dado buenas respuestas en estos meses como el experimentado zaguero Ezequiel Muñoz, de último paso por Lanús; o los talentosos Esteban Fernández e Ignacio Sabatini, quienes había tenido una destacada labor en la Primera Nacional con Arsenal (pese a que el conjunto de Sarandí descendió). El último en incorporarse fue el exdelantero de Vélez Matías "Monito" Vargas, quien volvió al país tras siete años en el exterior.
De todos los refuerzos, quien atrajo mayor atención en los últimos meses fue Agustín Módica. Después de convertir cuatro tantos en 13 encuentros en el Torneo Apertura, el exdelantero de Rosario Central es el máximo anotador del Clausura, con ocho goles en siete partidos. Ese desempeño hizo que la Fiorentina se interesara hace algunas semanas por el atacante que nació el 12 de enero de 2003 en Albenga, una ciudad costera en el noroeste de Italia, ya que su padre, Pablo Módica, jugaba entonces en AC Albenga, un club de la quinta división de ese país.
Agustín Módica es el goleador del Torneo Clausura. Foto: Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
Este presente del Mens Sana era impensable hace seis meses. La adaptación a la Primera División (su última experiencia había sido en el Campeonato Nacional 1984, en el que cayó en los octavos de final ante Argentinos Juniors) no fue sencilla. De hecho, Ariel Broggi, el entrenador que había conducido al equipo al ascenso, se desvinculó el 23 de marzo tras una derrota 1 a 0 ante Newell’s, cuando su conjunto arrastraba una racha de siete presentaciones sin victorias (tres empates y cuatro derrotas) y se ubicaba 13° en la zona A del Apertura, 26° en la tabla anual y penúltimo en la de promedios, solo encima de Estudiantes de Río Cuarto.
Cinco días después, Broggi fue sustituido por el muy experimentado Darío Franco. El verborrágico exconductor de Instituto, Colón, Defensa y Justicia, Aldosivi y Quilmes, entre otros, le dio una impronta mucho más ofensiva al elenco blanquinegro, que desde su asunción registró ocho victorias, dos empates y tres derrotas; construyó una fortaleza en el estadio Víctor Legrotaglie, donde no perdió en sus últimas siete presentaciones (seis victorias y un empate), y en sus últimos cuatro encuentros se despachó con 11 tantos: tres a Talleres, tres a Gimnasia y Esgrima La Plata, tres a Independiente y dos a Boca.
Darío Franco dirige a Gimnasia desde marzo pasado. Foto: Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
La buena cosecha de puntos no solo ha llevado al conjunto mendocino a la cima de su zona en el Clausura, sino que también lo ha colocado en una posición expectante en la tabla anual, que al final de la temporada otorgará cupos en las copas Libertadores y Sudamericana de 2027: se ubica 12°, con 35 unidades. Un mérito extra es que ha logrado todo esto luego de perder a dos de sus puntales en la defensa: el zaguero central Imanol González sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en marzo y el lateral izquierdo Franco Saavedra padeció la misma lesión, pero en la rodilla izquierda, a fines de julio.
Detrás de este buen presente deportivo hay un proyecto institucional que comenzó en 2011 con la asunción como presidente de Fernando Porretta, quien es ingeniero civil y director de Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A. (CEOSA), una empresa constructora creada a fines de la década de 1970 por sus padres, Juan José Porretta y Amalia Furiasse, dedicada principalmente a la infraestructura vial e hidráulica, y una de las principales adjudicatarias de obras públicas de Mendoza.
Fernando Porretta (izquierda), presidente de Gimnasia desde 2011. Foto: Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
Cuando Porretta (quien además es vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de la Construcción) tomó el mando de Gimnasia, su equipo de fútbol competía en el Torneo Argentino B, el cuarto nivel para los clubes indirectamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino. En junio de 2014 consiguió el ascenso tras derrotar a Unión Aconquija de Catamarca en una de las finales de ese certamen, en el que intervenían 136 conjuntos. Apenas seis meses después dio el salto a la Primera B Nacional al batir en una de las finales del Argentino A a Talleres de Córdoba en el estadio Mario Alberto Kempes.
Apenas un año le duró aquella satisfacción puesto que en noviembre de 2015 volvió a caer al Argentino A después de perder un desempate con Guillermo Brown de Puerto Madryn. Debió esperar tres años y medio para retornar al universo de los certámenes organizados por la AFA: ascendió en mayo de 2018 al superar en la final de la reválida a Defensores de Belgrano de Villa Ramallo. Desde entonces se afianzó en la segunda división hasta que en octubre de 2025 consiguió el codiciado ascenso a la Liga Profesional, en la que hoy es una grata sorpresa.
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