Como esperó toda su vida por una noche así y cuando finalmente llegó no le pesó la historia. Al contrario. En su debut absoluto en la Champions League, el equipo de Cesc Fábregas jugó con la naturalidad de quien lleva años transitando por Europa, aplastó 4-1 al Leipzig de Martín Demichelis y convirtió al Giuseppe Sinigaglia en el escenario de una fiesta inolvidable. Y hubo fuerte participación argentina: Nico Paz brilló con dos asistencias y Máximo Perrone, que ingresó en el segundo tiempo, le puso la firma al último gol.

Fue el estreno perfecto para un club que hace apenas un par de temporadas peleaba lejos de las grandes luces del continente y que llegó a la Champions después de convertirse en la revelación del fútbol italiano y arrebatarle al Milan la clasificación en la última fecha. Como no cambió para afrontar su primer examen internacional. Salió a jugar como lo hace habitualmente: ofensivo, agresivo, veloz y con la pelota como principal argumento.

Y Leipzig lo sufrió desde el comienzo. A los 15 minutos, Martin Baturina aprovechó un rechazo defectuoso de la defensa alemana después de una intervención de Anastasios Douvikas y convirtió el primer gol del Como en la historia de la Champions. Una conquista destinada a quedar para siempre en la memoria del club.

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El gol liberó definitivamente al conjunto de Fábregas. Con Nico Paz como conductor, Como empezó a encontrar espacios y a acercarse una y otra vez al arco de Maarten Vandevoordt. Assane Diao y Douvikas amenazaban por delante del argentino, mientras Leipzig apenas conseguía responder con intentos aislados y recién a los 34 minutos logró inquietar a Jean Butez con un remate de Andrija Maksimovic.

La superioridad italiana volvió a reflejarse en el resultado antes del descanso. Esta vez Baturina cambió su papel de goleador por el de asistidor y encontró a Douvikas, que marcó el 2-0 a los 38 minutos. Como se fue al entretiempo con dos goles de ventaja y, sobre todo, con la sensación de estar jugando su primer partido de Champions como si ya conociera de memoria el torneo.

Leipzig intentó cambiar la historia en el arranque del complemento. Adelantó sus líneas y buscó el descuento, pero ese movimiento también dejó espacios para un equipo que se siente cómodo cuando puede acelerar. Y allí apareció otra vez Nico Paz.

A los 54 minutos, Douvikas encabezó una nueva ofensiva y encontró al argentino, que levantó la cabeza y habilitó a Diao para que se filtrara entre los defensores alemanes y definiera el 3-0. Fue la primera asistencia de una noche que terminaría de confirmar al ex Real Madrid como uno de los grandes protagonistas del histórico estreno.

Maksimovic descontó cuatro minutos más tarde y le dio una mínima esperanza al Leipzig de Demichelis. El entrenador argentino buscó aprovechar el envión y Como atravesó entonces su momento más incómodo. Fábregas respondió con cambios para recuperar el control y a los 65 minutos mandó a la cancha a Máximo Perrone.

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El partido se abrió. Leipzig necesitaba arriesgar para intentar una remontada improbable y Como encontró cada vez más metros para el contragolpe. Nico Paz tuvo incluso la posibilidad de convertir el suyo a los 82 minutos, cuando recibió de Moise Kean y sacó un remate que se fue desviado cuando parecía tener todo para festejar.

No hizo el gol, pero todavía le quedaba una última intervención. Con los 90 minutos cumplidos, Paz volvió a aparecer para asistir a Perrone, que convirtió el 4-1 definitivo y completó una noche con fuerte acento argentino en el lago de Como.

El pitazo final desató la fiesta. No era para menos. Como no sólo ganó el primer partido internacional de su historia en la máxima competencia europea: lo hizo goleando, siendo fiel al estilo que lo llevó hasta allí y ante un Leipzig acostumbrado desde hace años a jugar este tipo de encuentros.

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La victoria tuvo además un valor especial para el fútbol italiano. Como fue el único representante de la Serie A que consiguió ganar en la primera fecha de la fase de Champions League: Roma empató 1-1 con Fenerbahce, mientras Inter cayó 2-1 frente al Real Madrid y Napoli perdió 1-0 contra Arsenal.

Pero esas cuentas podían esperar en el Giuseppe Sinigaglia. La noche pertenecía a un equipo que llegó por primera vez a la Champions y se comportó como si siempre hubiese estado allí. A Fábregas, que mantuvo su apuesta. A Perrone, que entró para convertir. Y especialmente a Nico Paz, que manejó los hilos y entregó dos asistencias para transformar el debut europeo del Como en una noche difícil de olvidar.

Para Leipzig y Demichelis, en cambio, fue una pesadilla. Para Como, exactamente lo contrario: la primera noche de Champions de su historia terminó siendo la que había soñado durante toda su vida.

El resumen de Como 4 vs RB Leipzig 1