La explosión en simultánea. En el arco de Juan Pablo Cozzani y en las gargantas de los hinchas. Guido Carrillo encuentra una pelota boyando y sacude con un misil con onda expansiva. Estudiantes gana gracias a un “9” que ya es leyenda en este rincón de las diagonales. Que superó a Juan Ramón Verón y Mauro Boselli como el máximo artillero en la Libertadores con 14 impactos, llegó a su 80° gol con la camiseta albirroja y busca alcanzar al ex delantero de Boca, ya retirado, quien sumó 93 a lo largo de su carrera.
El grito de Carrillo en el primero de los cuatro minutos que había adicionado el flojísimo Maximiliano Macheroni le dio impulso a Estudiantes, que había sacado 1 de los últimos 9 puntos disputados. Y aunque todavía está afuera de los playoffs, galopa en la tabla anual para meterse en la Libertadores, esa Copa ganó cuatro veces y que lo espera el miércoles en San Pablo para la revancha con Corinthians.
Por eso Alexander Medina guardó a la mayoría de los titulares, pero los necesitó en el desenlace para desnivelar. También Martín Palermo, un viejo conocido en esta cancha, ya que Platense tiene que dar vuelta el partido contra Fluminense, que le ganó 2 a 0 en Río de Janeiro. Se definirá el martes en Vicente López.
Así y todo, más allá de que ni uno ni otro presentó a su conjunto de gala, hubo situaciones. Muchas más en el segundo tiempo, cuando estuvo más cerca Estudiantes. Incluso, fue el que golpeó primero en la etapa inicial cuando Gabriel Neves metió una pelota larga, Edwuin Cetré rompió entre los centrales, llegó al área y su desborde encontró a Adolfo Gaich en el corazón del área para volver a anticipar a Mateo Mendía.
Lo empató rápido Platense, también a partir de una jugada elaborada que arrancó en Franco Zapiola, llegó el centro de Gastón Togni, la peinó Maximiliano Amarfil y Guido Mainero resolvió con un derechazo cruzado, inatajable para Fabricio Iacovich.
No pasó mucho más, con la excepción de algunas infracciones. En el segundo tiempo, en cambio, Estudiantes salió decidido a ganarlo. Y Cozzani se corporizó en una de las figuras. Le tapó un zurdazo a Neves y otro a Meza. Hasta que el Cacique movió el banco y mandó a la cancha a los titulares. Primero, entró Leandro González Pirez por el amonestado Pierani. Después, los Joaquines, Correa y Tobio Burgos. Finalmente, Alexis Castro y Carrillo.
Palermo arriesgó menos. Salió Juan Saborido, lesionado y reemplazado por Agustín Lagos. Y recién después de los 31 mandó a la cancha a Juan Carlos Gauto y Bruno Sepúlveda. En el final, ingresaron el pibe Celías Ingerthron y Nicolás López.
Cozzani le tapó un mano a mano a Tobio Burgos y todo parecía encaminarse a un empate. Hasta que apareció Carrillo con su estela goleadora y Estudiantes se iluminó en el medio de esta tarde gris.
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