La polémica por la fuerte infracción de Mauro Arambarri sobre Alexis Canelo, en el triunfo de River sobre Atlético Tucumán en el José Fierro, no se detiene y sigue dando de qué hablar. Este lunes por la mañana se sumó un actor más a la discusión, que es ni más ni menos que el director nacional de Arbitraje. Sí, Federico Beligoy apareció en escena para difundir el audio del VAR en su cuenta de X, que también se subió al canal de YouTube de la Liga Profesional.
“Análisis de la cabina VOR. Audios que reflejan lo que realmente sucedió en Atlético Tucumán vs. River. Quisieron instalar otra falacia contra el arbitraje argentino. Muchos operadores intentando instalar una realidad que no existió. Pero los audios hablan y la verdad también!”, desafió el jefe de los árbitros al publicar el video. No tuiteaba desde el 9 de abril.
Análisis de la cabina VOR. Audios que reflejan lo que realmente sucedió en At.Tucumán vs. River.
— Federico Beligoy (@FedericoBeligoy) September 14, 2026
Quisieron instalar otra falacia contra el Arbitraje Argentino. Muchos operadores intentando instalar una realidad que no existió.
Pero los audio hablan y la verdad también! pic.twitter.com/18UmJt7hbJ
En el audio, primero se escucha la descripción de la jugada por parte de la locutora, que dice: “A los 30 minutos del segundo tiempo, el jugador número 8 de River Plate realiza una entrada a un adversario luego de haber jugado primeramente el balón y con posterioridad, producto de su lanzamiento, con su pierna recogida golpea de forma temeraria a su oponente. El árbitro inmediatamente sanciona la falta y amonesta al infractor. El árbitro VAR, con su chequeo con distintos ángulos y velocidades, identifica la falta y a la vez que primero juega el balón y que luego se produce el contacto y confirma inmediatamente la sanción de amarilla”.
Acto seguido, se escucha la palabra de Silvio Trucco, quien estuvo en la cabina de Ezeiza a cargo del VAR del partido, en el momento de la acción. “A ver, dámela, dámela”, pidió Trucco para analizar la jugada y observarla a diferentes velocidades. Y siguió: “Dame el otro contacto”. Ahí dio su impresión: “La pierna (izquierda) pasa y juega el balón y después el contacto”. Luego tomó contacto con Andrés Gariano, árbitro del encuentro.
“Andrés, ¿me escuchás?”, preguntó. “Sí, Silvio”, respondió Gariano. “Confirmo la amarilla. Juega el balón con la pierna izquierda y con la derecha está en recobro y lo choca”, devolvió Trucco. Y ahí terminó la conversación.
El sábado, en la cancha, Julio Falcioni, DT de Atlético Tucumán, se metió al campo de juego a pedir la expulsión de Arambarri y terminó echado él. Luego, en la conferencia de prensa explotó: "Quiero hablar de lo que pasó, porque ya nos pasó hace 15 días con (Andrés) Merlos y nos vuelve a pasar. Con el que está arriba en la cabina y con el que está abajo, en la cancha. Si molesta Atlético nos tienen que avisar", arrancó Falcioni con un claro síntoma de bronca.
Y, con una frase curiosa, apuntó directamente contra Gariano: "Antes de que él fuera polvo o paja, yo ya estaba adentro de una cancha. Cuando me cagan, me doy cuenta enseguida. Si esto me cuesta la cabeza, me voy para mi casa, sin problema".
Falcioni, que fue también protagonista de otra polémica acción en la que metió sus pies en el campo de juego y cortó en el primer tiempo una salida de Marcos Acuña, con el que terminó abrazado, es otro protagonista que se anima a apuntar contra los arbitrajes.
Ya había sucedido las semanas anteriores, pero con dos presidentes de clubes. Primero, Nicolás Russo, de Lanús, quien apuntó contra Beligoy luego de que Germán Delfino no llamara a Pablo Dóvalo para revisar la fuerte falta de Leonel Flores a Sasha Marcich en Boca-Lanús que merecía roja. Luego, fue Daniel Vila, de Independiente Rivadavia, quien calificó de "bandidos" al árbitro Nicolás Ramírez y al propio jefe de los árbitros, que está cada vez más cuestionado y se encuentra en medio de una feroz interna por la conducción arbitral.
Lo concreto es que Beligoy, con su aparición, le echó más leña al fuego. Después de no haber dado la cara durante mucho tiempo ni difundido audios de otras jugadas muy polémicas, jugó una carta fuerte con una situación en la que expone aún más a sus subordinados, ya que la sensación es que Trucco debió haber llamado a Gariano para revisar la acción y que, si le sacaban roja a Arambarri, nadie podría haber dicho nada.
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