Mientras en Santiago del Estero la final de la Supercopa Internacional terminaba entre protestas de Estudiantes, un arbitraje discutido y el enojo de Juan Sebastián Verón contra Darío Herrera, en Floresta se desarrollaba otro capítulo caliente del fútbol argentino.
All Boys igualó 0-0 con Colón por la Primera Nacional y terminó envuelto en una fuerte polémica por dos goles anulados a instancias del asistente Lucas Ripoli. Vale decirlo: en la segunda categoría no hay VAR y las jugadas son demasiado finas como para justificar el enojo del Albo.
Las dos jugadas llegaron en el tramo final del encuentro y desataron la bronca de todo el estadio. Aunque las posiciones adelantadas parecieron finas y discutibles, el juez de línea levantó la bandera en ambas oportunidades y privó al equipo local de una victoria que sentía merecida.
La reacción fue inmediata. Apenas finalizado el partido, varios futbolistas de All Boys rodearon al asistente para reclamarle por las decisiones. Entre los más exaltados estuvo Hernán Grana, uno de los referentes del plantel, que encabezó las protestas contra la terna arbitral.
"All Boys":
— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) September 26, 2026
Por comentarios sobre los goles anulados durante su partido ante Colón en la #PrimeraNacionalpic.twitter.com/nZoCXPrpKz
La sensación en Floresta fue que All Boys había sido perjudicado en un partido que dominó ampliamente. Colón prácticamente no generó situaciones de peligro y se aferró al empate durante toda la tarde.
La bronca de los jugadores locales se explica también por el delicado momento deportivo que atraviesa el club en la pelea por mantener sus aspiraciones en la temporada. Por eso, las dos decisiones arbitrales fueron vividas como un golpe difícil de digerir.
Las imágenes del final mostraron a los futbolistas reclamando alrededor de Ripoli y un clima de máxima tensión que obligó a acelerar la salida de los árbitros.
El desborde del final en Floresta.
La coincidencia temporal con el escándalo de la Supercopa Internacional hizo todavía más llamativa la jornada. En menos de una hora, dos partidos distintos y en categorías diferentes terminaron atravesados por cuestionamientos arbitrales.
En Santiago del Estero, Estudiantes apuntó contra Herrera por el penal que cambió la final ante Rosario Central. En Floresta, All Boys descargó su furia por dos goles anulados que pudieron darle el triunfo frente a Colón.
Dos escenarios distintos, una misma jornada y otra polémica arbitral que promete dejar debate en el fútbol argentino.
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