Juan Subirá y Carlitos Martín -teclado, batería, parte fundante de La Bersuit- son dos amables excéntricos y risueños, uno de ellos dueño de una pelada altamente evocativa. Los escuchás y son un monumental descenso del ego al infierno de los hombres comunes. Simplemente imposible experimentar ansiedad.

Les decimos que La Bersuit es un caso único, impar, magnífico, probablemente irrepetible de banda súper popular: tocan en River y en un momento de indudable reputación, bajan al cantante original para poner en su lugar a Andrés Calamaro y, acto seguido, comportarse como músicos sesionistas del ex Abuelos de la Nada. Esto ocurrió, esto está grabado y esto se puede escuchar en el álbum El regreso, de 2005, donde Andrés volvía después de seis largos años de silencio.

Ahí se rompió La Bersuit, una lástima. Gustavo Cordera, líder indiscutido de la banda, dejó el grupo para que Andrés Calamaro -en ese momento completamente alejado de la música- volviera al ruedo. El resultado de una de las rarezas más curiosas del rock nacional terminó en un disco y, casi sin querer, en el principio del fin de La Bersuit tal como la conocimos.

-Son un caso de diván. ¿Existen los psicólogos de bandas desahuciadas por la deserción del cantante?

Nada que ocultar. Juan Subirá y Carlitos Martín, tecladista y baterista de La Bersuit.

-Subirá: Jajajá, bueno, sí, fuimos al psicólogo por eso. Fue todo rarísimo. Bersuit era una banda que estaba en un buen momento, en actividad, aparte no fue que se armó así nomás. Tuvimos que ensayar los temas de Calamaro, hacer arreglos, versiones. Fue un delirio, pero nos encantó porque además el repertorio de Andrés lo conocemos de punta a punta.

-Martín: Cuando decidimos refundar el grupo sin Gustavo, en 2011, nos dimos cuenta que necesitábamos sanar la cuestión interna entre nosotros para poder desarrollar un convencimiento de lo que estábamos planeando. Para estar más firmes y lograr mayor cohesión interna.

Sabotaje y la sandía voladora

-Por culpa de Cordera tuvieron que hacer terapia de grupo...

-Subirá: Lo del psicólogo se venía hablando, pero yo no le presté la atención necesaria. Tendríamos que haberlo hecho antes y quizá se hubieran podido evitar algunas cuestiones. Pepe Céspedes (bajista de la banda) era el que más insistía...

-Martín: La verdad es que había fricciones y debates internos y estaba muy presente el factor autoboicot. En el último disco que sacamos con Gustavo (Cordera), La preguntita, hubo una fuerte presencia del autoboicot. Las canciones que funcionaban las arruinábamos, y las cosas que sabíamos que no funcionaban las queríamos imponer.

"En el último disco que sacamos con Gustavo (Cordera), 'La preguntita', hubo una fuerte presencia del autoboicot", dice Seguirá.

-No entiendo, ¿a quién se le podía ocurrir semejante cosa?

-Atentamos contra las propias canciones, no voy a hablar de quién lo hizo, pero se hizo. Teníamos canciones mejores que no terminaron en el disco, a mí entender un disco flojo, pero teníamos mejor material para publicar y hubo internas. Internas -aclara- entre ocho personas. Ahora quedamos cinco.

-Ahora van a hacer un homenaje a "Hijos del culo" en el Movistar. ¿Por qué le pusieron ese nombre?

-Subirá: Es una idea mía, un poco salvaje y provocativa. Alquilábamos una quinta en Francisco Álvarez y un día salgo al jardín y veo mucha gente desmayada. Amigos, gente que pasaba por ahí, que había quedado de la noche anterior. Un panorama de posguerra. En ese momento yo estaba fisurando como loco, agarro una sandía y la revoleo por el aire. Cuando cae y revienta empiezo a gritar: "¡hijos del culo, levántense de una buena vez!

Hijos del culo es -a pesar del nombre- uno de los álbumes más emblemáticos de Bersuit Vergarabat. La banda ahora celebra los 25 años de su lanzamiento con un nuevo disco grabado en vivo que reúne aquellas canciones con invitados como Luck Ra, Lali, Nahuel Pennisi, Francisco Charcho, Willy Bronca, Lisandro Aristimuño, Los Pérez García y Cucuza Castiello, entre otros.

Seguirá, Martín y la tapa original del disco "Hijos del culo".

"A mí no me terminó de gustar. No digo el disco -comenta Carlitos Martín-, sino el nombre. Libertinaje, como título, en cambio, sí me gusta, me parece bien, creo que cuadraba, y no es porque lo haya puesto yo".

-Jajajá.

-Es que en serio, era un título difícil de mencionar en las radios.

-¿Se cobran derechos de autor por poner nombre de un disco?

-Por las canciones nomás se cobran derechos de autor. Los títulos, hasta lo que yo sé, sólo se registran.

"Que uno se crea que vale más que los otros", dice Martín, puedo ser el origen de la separación de Cordera.

-¿Cuándo empezó esta moda de hacer auto-homenajes?

-Subirá: Creo que empezó con Fito Páez y El amor después del amor. Ahí creo que se empezó a imponer.

¿Vuelve Cordera?

Cuando Cordera se va a vivir a Uruguay, La Bersuit empieza a ensayar bastante menos con el cantante. En 2009 Gustavo se va del todo y la banda -aquellos sesionistas de Calamaro- seguirán tocando juntos entendiendo que, como entidad, la banda se había desarmado. "Sin embargo -coinciden los dos-, el indicio para seguir fue que Bersuit sonaba bien estuviera o no Gustavo".

-Homenajeando "Hijos del culo", apelan a la nostalgia. ¿No es una buena oportunidad para decirle al Pelado que se sume?

-Subirá: Posibilidades, yo personalmente, siempre creo que existen. Yo hablé muchas veces con Gustavo.

-Tengo entendido que él los invitó a ustedes a un show…

-Subirá: No fue una invitación real porque una invitación real la hacen hablando conmigo, no por los medios. Es verdad que él no tuvo una despedida de las canciones de La Bersuit, y yo entiendo que él quiera eso.

La banda celebra los 25 años del álbum con uno grabado en vivo con invitados como Luck Ra, Lali y Nahuel Pennisi.

-Faltó el "Adiós Bersuit".

-Subirá: Me estás tirando ideas.

-¿Qué pudo ser tan grave para que no se junten?

-Martín: Que uno se crea que vale más que los otros.

-Te hago de abogado del diablo: ¿Y no lo vale tal vez?

-Martín: Para mí, no. Obvio que perdimos. Gustavo componía mucho, tenía muchas canciones, tenía una impronta muy fuerte, pero cuando decidimos que Bersuit sea una empresa recuperada, nos la cargamos al hombro y de eso ya pasaron 15 años. Este proyecto sirve y tiene sentido pese a su ausencia. Muchos pensarán que somos una banda de covers, es una opinión. Otros nos validan como para poder hacer un Movistar.

Cancelado y asociados

-Subirá: Perdimos todos. El también perdió. Perdió a su banda.

-Si Cordera no hubiera estado cancelado, ¿creen que sería otra su suerte?

-Subirá: Eso nos generó una situación fea para todos, más para él.

-¿A ustedes los salpicó?

-Martín: Obviamente, si tocábamos iba mucha menos gente. Nos golpeó mucho esa situación. Mucha menos gente en los shows. Todo lo que le pasó a él, nos pasó a nosotros.

-Subirá: Vos preguntabas si había algo tan grave para no juntarnos y yo no sé si hay algo tan grave. Lo que sí sé es que hubo un destrato y una falta de valorización de su grupo humano.

-Martín: Esta nueva gestión hizo que la banda se convirtiera más que antes en una banda. Antes era una banda con un cantante muy separado del resto. El estaba muy al frente, hacía todas las notas.

-¿Ustedes ahora funcionan como cooperativa?

-Martín: Somos una cooperativa desde que se formalizó la salida de Cordera. Sí.

(Bersuit Vergarabat toca en el Movistar Arena el martes 3 de noviembre en el marco del cierre de la gira por los 25 años de su álbum "Hijos del culo")

POS