Concepción Matilde Zorrilla de San Martín y Muñoz del Campo tuvo una vida artística tan extensa como su nombre completo. China Zorrilla -ya veremos el porqué de China- fue exitosa de los dos lados del Río de la Plata, y bien que merecía un documental centrado en su figura.

Su figura pública y privada.

Alejandro Maci, que no hace mucho ya había realizado un documental sobre otra grande del cine argentino (María Luisa Bemberg: El eco de mi voz -2021-) contó con los “dos hijos artísticos” de China, el montevideano Carlos Perciavalle y la porteña Soledad Silveyra. Y allí, en el Paraíso, la chacra frente a la Laguna del Sauce, cerca de Punta del Este, ambos recordarán a la China en acotados 80 minutos (¿por qué no más?).

Preguntamos eso, porque la cantidad de material de archivo es de lo más variado, y hasta parecería que da para una miniserie.

China Zorrilla como Elvira, el personaje de "Esperando la carroza". Foto: Achivo Clarín

El repaso abarca desde la niña Concepción (la propia actriz recuerda que, viviendo en París, sus hermanas le decían Cochona, o sea cerda, y ella prefería que la llamaran Cochina: de ahí “China”) pasando por la actriz que actuó con Margarita Xirgu, que integró la Comedia Nacional, en el Teatro Solís, en Montevideo, y que debutó en el cine casi a sus 50 años en Un guapo del 900, de Lautaro Murúa ("en el Uruguay no se hacía cine”, dirá).

Para quien no sepa absolutamente nada de China Zorrilla, la película le abrirá los ojos, desde las anécdotas que cuentan Solita y Perciavalle, hasta lo que se recupera en los videos de entrevistas y charlas dadas por la intérprete uruguaya.

Tal vez hubiera estado bueno que, para los que no la conocen demasiado, las imágenes de películas o telenovelas tuvieran sobreimpreso su título.

Soledad Silveyra y Carlos Perciavalle en la chacra Paraíso, a orillas de La laguna del Sauce, en Uruguay. Fotos prensa

No importa.

Ahí, tomando muy paquetes una taza de té a la orilla de la laguna, o en el interior de la chacra surgirán una y mil anécdotas, de su viaje a Nueva York, donde montó en un teatro Canciones para mirar, de María Elena Walsh, junto a Perciavalle, o cómo conocieron a los Beatles.

Si se dice que China “era insuperable en la comedia”, ahí habrá algún momento de China actuando que lo refrenda (por supuesto está “yo hago ravioles, ella hace ravioles” de Esperando la carroza). Solita revela que el secreto de la uruguaya para la comedia era "hay que dejar caer el chiste": una cuestión de timing, que China conocía a la perfección.

Perciavalle y Silveyra, en el interior de la casona cerca de Punta del Este.

China (“era muy mirona" dice, cómplice, Solita”), que fue madre de Graciela Borges, de Luisina Brando, de Marilina Ross y de Soledad Silveyra, en el cine y en la televisión, que hizo El diario privado de Adán y Eva con Perciavalle, que llenó teatros aquí, en Buenos Aires y en el Uruguay, que fue prohibida, que nunca tuvo hijos pese a tener amor por los niños, pero que tuvo un amor imposible, que casi no se lo menciona (un bon vivant uruguayo). Toda esa China, más la de Elsa y Fred tiene un sentido homenaje.

Busquen las salas (y los horarios) porque El último viaje a China está en los cines, sí, pero hay que rastrearlos...

“El último viaje a China”

Buena

Documental. Argentina / Uruguay, 2026. 80’. De: Alejandro Maci. Con: Soledad Silveyra y Carlos Perciavalle. Salas: Cinemark Unicenter y Quilmes, Cinépolis Recoleta, Showcase Belgrano.