Cineastas jóvenes coparon la parada este jueves en el Festival de Cannes. Dos cineastas españoles y uno belga levantaron el nivel que el miércoles había quedado no por el piso, pero apenas por arriba de la alfombra roja…
Se los conoce como Los Javis y llegaron por la puerta grande al Festival de Cannes este año con La bola negra, una de las tres películas españolas que compiten por la Palma de Oro.
Y la sensación que uno tiene cuando termina la proyección es que veremos a Javier Calvo y Javier Ambrossi subir los 24 escalones de la escalera de la Sala Lumière mañana sábado, cuando se entreguen los premios del Festival.
La bola negra se basa en la obra inconclusa del mismo título de Federico García Lorca, y los Javis, que fueron pareja creativa y también matrimonio hasta que se separaron el año pasado, le meten mano imaginando las historias entrecruzadas de tres personajes homosexuales en distintos años.
Guitarricadelafuente, los Javis, Penélope Cruz y Milo Quifes, al llegar a la première. AP
La película así transcurre en 1937, 1932 y 2017, de entrada sin que se sepa qué unirá las historias y a los personajes. Los Javis sí, son pretenciosos. Por momentos su película irradia una imaginería no solamente visual que impacta, por otros caen en algo discursivo, pero se nota que son gente de cine, que conoce el tema, que se tiran a la pileta aún sin saber si hay agua y que no les temen a los excesos.
Con Penélope Cruz y hasta Glenn Close
Guitarricadelafuente, Carlos González y Miguel Bernardeau (las series Elite, Zorro) son los protagonistas, pero tienen a tres pesos fuertes en papeles de reparto de Lola Dueñas a Penélope Cruz, pasando por Glenn Close. Y detrás, a la productora El Deseo, de Pedro Almodóvar (hay un guiño en el filme al director que compite con ellos, con Amarga Navidad por la Palma de Oro).
Y sí, también tienen algo del desparpajo que al director de Mujeres al borde de un ataque de nervios se le desdibujó con el tiempo.
Emmanuel Macchia, el director belga Lukas Dhont y Valentin Campagne: su película transcurre en la Primera Guerra Mundial. AP
Y "Coward" era de las más esperadas
a otra película en Competencia Oficial fue Coward (Cobarde), del aquí siempre valorado y premiado Lukas Dhont.
El director de Girl y Close se lanza a reconstruir cómo un grupo de soldados belgas en la Primera Guerra Mundial entretenían a las tropas en combate -cuando no les tocaban los 15 minutos de tregua y saltaban de las trincheras para recuperar heridos y cadáveres- cantando y bailando, algunos travestidos.
Dhont, que había abordado la transexualidad en Girl y el de la homosexualidad infanto-adolescente en Close, candidata a un Oscar, es menos profundo e intimista a la hora de mostrarnos los pensamientos y sentimientos de sus protagonistas. Aquí Pierre, el debutante Emmanuel Macchia, un muchacho sumamente tímido y retraído, conoce a Pierre (Valentin Campagne) en el frente de batalla y no solo se enamora sino que lo seguirá hasta lo que le dicte su corazón.
Todos juntos. Dhont había dirigido "Girl" y "Close", ambas premiadas ya en Cannes. AP
Dhont se prueba a sí mismo en un filme con un trasfondo bélico, bastante alejado del de ballet de Girl y del escolar de Close. Obviamente en su tercer largometraje contó con más producción, pero esto no lo aparta su mirada sobre las relaciones humanas. Pero algo le falta a su filme para que nos consustanciemos más con Pierre, y eso se extraña de sus trabajos anteriores.
En síntesis, cineastas jóvenes que expresan en sus películas la homosexualidad de frente, y eso ya no es novedad, en Cannes -donde probablemente ganen un premio- ni en ninguna parte del mundo.
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