Costaría encontrar a un artista que logre que su público cante a viva voz sus canciones como lo hace Mon Laferte.

La cantante chilena tiene algo, eso es indudable.

Su gente saca todo lo que tiene adentro y deja su voz para entonar sus ya clásicos de amor/desamor.

Más de uno de los 15 mil que coparon el jueves por la noche el Movistar Arena (con entradas agotadas desde hace tiempo) seguramente se volvió a su casa afónico luego de expresar sin reparo alguno al aire esas sentidas letras de desgarro emocional, de entrega absoluta a un amor no correspondido, a un amor ilegal o al dolor más profundo del desamor que ofrece Mon Laferte.

Ella lo sabe y por momentos le cede al micrófono al público para que se desahogue y cante esas frases con las que tanto se identifica.

Todo esto en un impecable show que tiene todo planeado, en el que la artista -hoy por hoy una de las mejores y más consolidadas voces que puede ofrecer el continente- presenta esta nueva etapa en su carrera, la Femme Fatal, nombre de su más reciente álbum (el noveno de su carrera), lanzado en 2025.

Mon Laferte, en el inicio del show, interpretando "Su hombre". Foto: PopArt Music.

Lejos de la polémica sucedida en el mismo recinto apenas 24 horas atrás con Fito Páez y sus temas nuevos, el público de Mon Laferte agradece y canta de punta a punta sus flamantes canciones, que dominan la primera parte del show, dividido en cuatro actos, mostrando una plena vigencia como artista desde su explosión allá en 2015 con su disco Mon Laferte, vol.1.

Pero la voz de Mon Laferte y su música -cuenta con una sólida banda que puede pasar de sobresalir con los vientos, a interpretar un bolero cual Trío los Panchos, a una cumbia o volverse más rockera- no lo es todo en el Femme Fatale Tour 2026.

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Mon Laferte y su versión de Can't Take My Eyes Off You, en Buenos Aires

La puesta es bien teatral, con la presencia de cuatro bailarines que acompañan a Mon al frente del escenario en casi todo momento, jugando y planteando debate con el género sexual, el feminismo, el erotismo, todas las formas del romanticismo...

Un Movistar Arena colmado disfrutó del show de Mon Laferte. Foto: PopArt Music.

Los interludios entre cada acto son una obra de arte en si mismo, como cuando Mon recita sobre una caminadora 1:30. Todo bien performativo, bien pensado y coordinado, sin nada librado al azar y con poco tiempo para que la cantante hable e intercambie palabras con su público, tal como hizo en otras presentaciones en Buenos Aires. Apenas unos saludos, unas respuestas al ya clásico "Te amo Mon", y la confesión de sus ganas de tomarse un "buen fernet".

La chilena, ahora ya también nacionalizada mexicana, país donde se radicó y obtuvo su explosión artística, trabajó y consolidó su relación con su público argentino poco a poco. El primer contacto fue allá por 2012, en tiempos de su primer disco, Desechable.

Mon Laferte, feliz sobre el escenario. Foto: PopArt Music.

Una amiga que estudiaba en Buenos Aires le pagó el pasaje para que venga y haga un show, al que apenas fueron seis personas.

Después llegaron Amor completo, Si tú me quisieras, Tu falta de querer, Amárrame... y todo fue cambiando. Primero Groove, luego dos Teatro Gran Rex, Luna Park, Movistar Arena, Lollapalooza...

Mon Laferte, junto a su cuerpo de baile, protagonista de su show. Foto: PopArt Music.

Todo ese camino y experiencia sobre el escenario, que viene ganando desde que se presentaba en las calles de Viña del Mar, su ciudad natal, o en los bares de Veracruz, donde cantaba todo tipo de covers para un público que no quería escucharla; le permiten montar un espectáculo con todas las letras como es el que ofrece en su gira de Femme Fatal. Ya no canta "para matar el hambre", como la propia Norma Monserrat Bustamante Laferte dice citando a Mercedes Sosa en su íntimo documental Mon Laferte, te amo (disponible en Netflix), sino que lo hace porque lo siente, por que se alimenta de lo que provoca en la gente que la escucha y porque tiene y quiere que dar un poderoso mensaje.