La actriz María Rosa Fugazot murió este domingo por la noche a los 83 años, según confirmaron a Clarín fuentes del SAME y la Policía de la Ciudad. Figura del espectáculo, tuvo una exitosa carrera en la que a lo largo de más de medio siglo trabajó con las principales figuras del teatro y la televisión argentina.
La artista se descompensó anoche en su departamento del quinto piso de Güemes al 4700, en el barrio de Palermo, y tras un llamado a los servicios de emergencias, a las 21.41 se constató su fallecimiento. Allí estaba acompañada por dos mujeres que permitieron el acceso a su vivienda.
Hija de la actriz María Esther Gamas y del músico y actor Roberto Fugazot, nació en Vicente López en diciembre de 1942. Fue esposa del actor César Bertrand, tuvo dos hijos y un currículum poblado de grandes compañeros de escena, como Alberto Olmedo, Susana Giménez, Jorge Porcel y Darío Vittori, entre otros.
Los más memoriosos la recordarán por su participación en clásicos de la época de oro de la televisión, como Operación JaJá, La peluquería de Don Mateo y Polémica en el Bar.
Los más jóvenes linkearán con el personaje de Antonia, la madre del Gitano Perotti interpretado por Julio Chávez en El Marginal, por su presencia por una de las puestas recientes de La Casa de Bernarda Alba -el clásico de Federico García Lorca.- o por la serie Nada, protagonizada por Luis Brandoni. La lista de sus trabajos, en más de 60 años de carrera, parece interminable.
“Cuando yo tenía 15, mi mamá estaba haciendo Tangolandia y pedían bailarines. Me presenté en el teatro porque, de tanto verla, me la sabía de memoria. Don Ivo Pelay (poeta y autor teatral) me preguntó: ‘¿Su mamá sabe?’ . ‘No’. ‘Bueno, si no nos matan empieza esta noche’. Y aparecí en el escenario y mi vieja casi se infarta. Y mi viejo estuvo un mes sin hablarme. No me vio en revista ni nada, pero cuando debuté en Deliciosamente amoral, ya con 18, fue a verme y se le llenaron los ojos de lagrimas”, contó sobre sus comienzos en una extensa entrevista con Clarín en enero de 2020.
María Rosa Fugazot, en 2024, durante una nota con Clarín. Foto: Ariel Grinberg
Atesoraba miles de anécdotas con las grandes figuras del espectáculo argentino y recordaba que, cuando Olmedo con 20 años y era tiracables, su madre lo llevaba a su casa a comer. Ella, con 12, le cocinaba las papas fritas que le gustaba. Con el tiempo, se volvió en un ritual. "Nos quisimos como hermanos. Cada vez que Olmedo tenía algún problema, se separaba o tenía algún quilombo, venía a casa y tocaba el timbre con un pollo en la mano. Mi mamá decía: 'Ahí vino'. Traía la comida, para no comer solo", recordaba en 2024 en otra nota con Clarín.
La actriz había atravesado el año pasado un duro momento personal, por la muerte de su hijo René Bertrand, quien falleció el 25 de junio pasado a raíz de un cáncer en los huesos a sus 53 años. “Ojalá pudiera explotar, largar de una vez... Pero no puedo. Es como que me sequé. No siempre fui así", contó en agosto del año pasado en una entrevista televisiva.
La triste noticia de su muerte fue confirmada este mañana, luego de que el SAME constatara que se encontraba sin signos vitales en su departamento. Por cuestiones formales, el caso quedó bajo la instrucción de la Fiscalía Nacional Criminal y Correccional 12, que dispuso actuaciones por averiguación de causales de muerte. Los primeros indicios indican que no había signos de violencia en la habitación donde la actriz fue hallada sin vida.
María Rosa Fugazot y su hijo René Bertrand, quien falleció en 2025.
"Con la muerte de María Rosa Fugazot se va una protagonista popular, formada en la vieja escuela del espectáculo que atravesó generaciones y permaneció siempre vigente. Desde esta Casa Teatral lamentamos despedir a una actriz de aquellas que respiró este oficio desde siempre", la despidió el Multiteatro.
También el secretario de Cultura nacional, Leonardo Cifelli, la saludó en sus redes sociales. "María Rosa querida, que en paz descanses. Una vida entera dedicada al escenario, al cine y a la televisión, con la humildad y la entrega de quienes entienden el arte como un trabajo y una vocación al mismo tiempo. Tuvimos la dicha de recibirla en el Palacio Libertad en este último tiempo con Las Griegas y El Porvenir, compartiendo con el público su talento intacto, su experiencia y, sobre todo, su inmensa calidez humana. Quedará el recuerdo de esa forma tan noble de transitar la cultura argentina durante más de seis décadas. Hasta siempre".
D.D.
Todavia no hay comentarios aprobados.