La premisa de Solo por una noche, esta comedia romántica, es tan insólita como desquiciada y eficaz en términos de disparador. ¿Qué sucedería si un gobierno puritano dictara una ley que prohibiera el sexo prematrimonial, con la excepción de una noche al año?
Hollywood ya nos trajo algo similar, seguramente en lo que se basó primero el guionista Travis Braun, al idear la trama -Braun figura en los créditos, pero se sabe que el director Will Gluck destrozó su libreto y escribió uno nuevo-. Me refiero a La noche de la expiación (2013), película con Ethan Hawke que seguía la premisa de que, una noche al año, se podía matar a quien uno deseara y no sería castigado.
Monica Barbaro y Callum Turner: cuando hay química el 50% está resuelto. Fotos UIP
Un director que sabe de comedias románticas
Gluck sabe de comedia y de enredos, como que dirigió Amigos con beneficios, con Mila Kunis y Justin Timberlake, y la más reciente Con todos menos contigo, con los tan de moda Sydney Sweeney y Glen Powell. Todos hacían parejas impensadas en la trama, pero que ya sabemos cómo terminaban.
Los protagonistas aquí no son pareja, si no que por distintos motivos salen por su lado a buscar con quién tener sexo esa noche especial. Owen (Callum Turner) está despreocupado cuando lleva a su novia (como un guiño premeditado a La noche de la expiación, es Maya Hawke, la talentosa hija de Ethan y Uma Thurman) de sorpresa a un restaurante japonés, y no llega a darle el anillo de compromiso (es un romántico) porque ella le dice que esa noche va a tener sexo con un vecino del mismo edificio.
El es dueño de una pizzería.
Monica Barbaro, estupenda
Allie (Monica Barbaro, candidata a un Oscar que debió ganar por interpretar a Joan Báez en Un completo desconocido, la de Bob Dylan) también es una romántica. Termina saliendo esa calurosa noche en Nueva York con un microvestido, pero quiere algo más que sexo. Busca en definitiva una pareja.
La cantidad de veces que Owen y Ellie se cruzan por casualidad en esa misma noche hace pensar en Después de hora, de Scorsese, pero uno ya sabe que Owen y Allie van a terminar juntos. Como en Cuando Harry conoció a Sally...
La comedia romántica tiene sus mecanismos y sus vueltas, que por más que se repitan, si están bien aceitados, cumplen a la perfección con su rol. Esos de muchacho conoce chica, hay onda, se separan y al final, terminan juntos como corresponde.
Y ella es una romántica.
No es spoiler, porque el 99,9% de las comedias románticas llegan con sus protagonistas así al final.
Si bien parece más protagonista Owen que Allie, es Barbaro quien se mete despacito, sin apuro, a los espectadores a su bolsillo (si el vestidito que le prestó su amiga gay lo tuviera).
Las vueltas de la vida (y del guion) hacen que Allie y Owen se reencuentras varias veces esa noche.
Barbaro -que bien podría pasar por la hija de George Clooney: tiene sus mohínes y hasta un aire al galán en su rostro- elabora y construye su personaje de una manera que resulta más convincente que el del despechado Owen.
Cameos: no falta casi nadie
Hay una lista importante de cameos, sea que estén presentes en el set o aparezcan en celulares, como en aplicaciones de citas, una banda sonora rica en canciones pegadizas y conocidas, en fin, Solo por una noche tiene todo para ser un éxito. Originalidad, una pareja con esa química necesaria, clichés románticos y momentos en que es más tonta que El Chapulín Colorado.
"Solo por una noche"
Buena
Comedia romántica. Estados Unidos, 2026. Título original: “One Night Only”. 102’. De: Will Gluck. Con: Callum Turner, Monica Barbaro, Grace Dumdaw, Tyonne Chambers, Maya Hawke. Salas: Cinemark Palermo, Puerto Madero, Dot y Unicenter, Cinépolis Recoleta, Houssay y Pilar, Showcase Belgrano, Norcenter, Haedo y Rosario.
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