El conjunto de dos piezas consta de una parte superior confeccionada a partir del corpiño con aros. Su color de algodón fue definido como "marfil". El top tiene un diseño con pinzas un poco fruncidas y adornadas. La tela de abajo, diminuta, justa, justa, se abrocha por el lado izquierdo.

Con estás características fue subastada la bikini más famosa de la historia, es decir, la que usó Ursula Andress en la primera película de James Bond, El satánico Dr. No (1962). La bikini que convirtió a Andress en la primera gran Chica Bond se subastó más de una vez.

Su personaje en la película se llamaba Honey Rider, pero a nadie le importa ese detalle. Ella fue la bikini que usó cuando se convirtió en Ursula Andress.

La sirenita

En La vida descalzo, el escritor Alan Pauls escribe un pasaje que habla del tema y merece ser subrayado. La llama "criatura sobrenatural, mitad humana mitad marina". Pauls no podía entender cómo su cuerpo no remataba en una cola de sirena.

Ursula Andress, Sean Connery y la bikini en "El satánico Dr. No".

"He aquí", dice, "una de las fatalidades que condenan la playa al kitsch: probable­mente haya pocos momentos tan ridículamente metafóricos como la salida del mar. Si Bond, impecablemente vestido, es el intruso, el que llega de afuera, el extranjero urbano, Honey Rider, semidesnuda, es la representación aggiornada de la nativa, la local, la que ocupaba la playa antes de la llegada del intruso".

Estamos ante la pieza de baño más célebre de la historia. Más que cualquier prenda que haya usado Pamela Anderson en Baywatch. Andress pasó a representar un momento célebre del cine. Y de la moda. Desde esa película, la bikini, hasta entonces casi un tema tabú, disparó las ventas y el modelo Andress fue imitado hasta el cansancio.

El cinturón militar

La propia Ursula puso la bikini a la venta en una subasta en Christie's en 2001. La había guardado en un ropero durante casi cuarenta años. En su primer intento, la prenda alcanzó el precio de irrisorios 60.000 dólares.

Ursula Andress, la mejor chica Bond, tiene 90 años. Foto AFP

Había sido diseñada por la propia Andress bajo la mirada atenta del director de la película, Terence Young. Una vez que se pusieron de acuerdo, la tela fue confeccionado en Jamaica por una modista amiga suya. Fue una prenda única.

En 2018, Gordon Joslin, un oficial retirado de la Marina Real británica, dijo que el cinturón de lona que Ursula llevaba puesto -y que también se hizo famoso- era parte de su uniforme reglamentario. Alguien de la producción vio al militar en la playa y se inspiró para el look: "¿Me prestarías tu cinto?". Gordon se lo sacó y vio cómo inmediatamente pasaba a las caderas de Ursula Andress. "Nunca lo recuperé".

Febo asoma

Ella, de actuales 90 años, nunca dejó de recordar. "Esa bikini me hizo famosa. Gracias a ser la primera chica Bond tuve la libertad de elegir mis futuros papeles y de alcanzar la independencia económica. Mi aparición en la película, vistiendo la bikini, ya es un momento clásico del cine y me hizo mundialmente conocida'".

La bikini que se ve en la foto la usó Ursula Andress como chica Bond en 1962. Imagen tomada durante la primera subasta. Fot: AP

El conjuntito y el cinturón militar se subastaron por primera vez el 14 de febrero de 2001. Lo compró Robert Earl, fundador de Planet Hollywood, para exhibirlo en sus restaurantes. Años después volvió a subastarse. Esto fue a fines de 2022. La pieza que emergía del mar jamaiquino esta vez fue vendida por 300 mil dólares, lo que cuesta un Lamborghini. Una bikini con licencia para valer.

En una encuesta de 2003, la escena en la que febo asoma fue votada como la número uno en una lista sobre los "100 momentos más eróticos" del cine.

POS