Tiene una voz grave, canciones de desamor y amor propio, una estética propia y cientos de miles de seguidores. Sus temas aparecen en TikTok, Spotify y YouTube y uno de ellos, Ahora soy mi prioridad, ya superó los seis millones de reproducciones. Pero hay un detalle. Nyla Stone no existe. No hay una cantante de carne y hueso detrás de ese nombre, sino un proyecto musical construido con inteligencia artificial que consiguió convertirse en un fenómeno popular.

Esta “cantante” de voz ronca con canciones de soul y blues en español, apareció a comienzos de febrero de 2026, cuando comenzaron a circular sus primeros lanzamientos y abrió su canal de YouTube.

Al principio, las portadas mostraban distintas mujeres, pero siempre bajo la firma Nyla Stone. Desde mayo, en cambio, es siempre la misma de cabello negro, ojos claros y una imagen muy sensual. Todos los videos son en blanco y negro.

En menos de siete meses, sus canciones superaron el millón de oyentes mensuales en Spotify, suma 800.000 seguidores entre Instagram y TikTok y tiene 110.000 suscriptores en YouTube, donde sus videos acumulan 44.782.008 vistas.

El fenómeno llegó incluso al merchandising que incluye su propia línea de tazas, remeras y bolsos con su cara y frases de sus canciones. Una remera cuesta 26 euros, el equivalente a unos $45.600 argentinos.

Nyla Stone es un proyecto independiente que combina creación artística con herramientas de inteligencia artificial en la producción de voces e instrumentación. Foto: Captura de video

"Ahora soy mi prioridad", el gran hit de Nyla Stone

Su primer tema fue Apagándonos, pero el gran salto llegó en mayo con Ahora soy mi prioridad, la canción dedicada a "quien entendió que merecer no se negocia", según ella misma aclara.

La canción fue publicada el 8 de mayo y encontró en TikTok el lugar perfecto para crecer. El fragmento que habla de cansarse de una relación, poner límites y elegirse a uno mismo comenzó a aparecer en miles de videos.

La canción terminó convertida en una especie de himno de amor propio, especialmente entre mujeres adultas y madres. Incluso se multiplicaron los videos de hijos que descubrían, sorprendidos, que sus madres escuchaban a Nyla convencidas de que era una cantante real.

En el videoclip de No vuelvo a perderme, Nyla Stone actua y canta en un desierto. Foto: Captura de video

El fenómeno llegó al punto de generar falsos anuncios de recitales. Algunos usuarios llegaron a buscar entradas para verla en vivo, hasta que las cuentas oficiales tuvieron que advertir que Nyla Stone no realiza conciertos y pedir que no compraran tickets para esos supuestos shows.

Quién está detrás de Nyla Stone

Pero que Nyla no exista no significa que detrás de ella no haya personas. El proyecto combina herramientas de inteligencia artificial con trabajo humano. Las propias cuentas de la artista explican que la IA interviene en la producción de las voces y la instrumentación, mientras que las letras parten de experiencias y emociones humanas.

Anuncio de Nyla Syone sobre falsos shows. Foto: Captura de pantalla

En los créditos de Spotify aparece Desiré Perea Garrido como compositora, productora y responsable del sintetizador en distintos temas. Los datos disponibles, sin embargo, no permiten afirmar que sea la única persona detrás del proyecto.

El insólito cruce entre Nyla Stone y una mujer real

Y la historia se vuelve todavía más insólita luego de que la cantante creada con inteligencia artificial terminó protagonizando un cruce con una mujer de carne y hueso.

La mujer que quedó en el centro de la polémica es Fercolalask, una creadora de contenido venezolana que vive en Chile.Sus seguidores le señalaron que tenía un parecido físico con la mujer que aparece en las imágenes de Nyla.

Fercolalask vs Nyla Stone. Foto: Captura de video

A partir de ese comentario, Fercolalask empezó a hacer videos imitando la estética de la cantante virtual y usando sus canciones, siempre en tono de humor. "Solo me parecía gracioso", aclaró en un video subido a su cuenta de TikTok, donde aclaró su intensión.

La situación habría escalado cuando los responsables de Nyla Stone le solicitaron que frenara esas publicaciones y, según el mismo relato, advirtieron que podían recurrir a abogados para proteger “la marca y el proyecto”.