La devoción del público argentino -habría que decir de la sociedad en general- por las historias de personajes criminales está teniendo su correlato con Barreda y Pepita, la pistolera, las películas sobre Ricardo Barreda y Marga Di Tullio, más conocida como Pepita. La respuesta en cuanto a clicks en la plataforma que estrenó la del odontólogo que masacró a sus dos hijas, su esposa y su suegra, y las entradas que vendió el jueves en su día de estreno comercial en cines el filme sobre la prostituta marplatense así lo demuestran.
Por un lado estará el morbo, la difusión que tuvo el caso del dentista en su momento, quien decía que las mujeres de la casa lo humillaban y le decían Conchita, y el de la marplatense, que se ganó el apodo luego de actuar en defensa propia y acabar con un trío de criminales.
Luisana Lopilato como Pepita, Luis Machín como Barreda: de las páginas policiales a las pantallas. Archivo Clarín
Luisana Lopilato y Luis Machín: criminales de acá
Luis Machín y Luisana Lopilato no se parecen tanto físicamente a Barreda y a Di Tullio, por más que a la actriz le hayan puesto extensiones y "arruinado" la dentadura perfecta que tiene. Importan más la actuación, y el comportamiento que pueden mostrar de sus personajes.
Ambas películas se basan en personas que están en las crónicas policiales, lo que multiplica seguramente el interés del público. Eso, tener personajes de la vida real, es algo que no sucede, o más o menos, en Susurran tu nombre, el thriller con Robert De Niro sobre un hombre que secuestraba niños, les grababa la voz en un cassette y luego los asesinaba.
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Trailer de "Susurran tu nombre"
Robert De Niro, ex detective allá
La película que arrasa en Netflix desde que estrenó hace una semana en la Argentina, está basada en un libro, una novela de ficción de Alex North -no confundir con el compositor del mismo nombre y candidato a 15 premios Oscar-, pero la idea original surgió a partir de una experiencia real que vivió con su hijo de 4 años.
Cuando North comenzó a escribir el libro quería hacerlo sobre la relación entre padres e hijos, y fue allí cuando escuchó al suyo jugando y hablando solo en la cocina.
Al preguntarle que hacía, la respuesta lo dejaría helado: "Estoy jugando con el niño del suelo". Como si otro pequeño estuviera escondido debajo del piso de la casa.
Robert De Niro, Adam Scott y Michelle Monaghan en "Susurran tu nombre". Foto Netflix
De Niro no es el asesino que 15 años atrás terminó en prisión tras acabar con la vida de varios niños -bien podría haberlo interpretado, recordando su papel en Cabo de miedo, ahora convertida en serie con Javier Bardem en el papel que hizo De Niro como un psicópata-, sino que es el detective que lo atrapó.
El hombre de los susurros, como conocían al asesino, es encarnado por Michael Keaton. Adam Scott es Tom, el hijo del personaje de De Niro, con quien está distanciado desde hace años, tanto que no conoce a su nieto, Jake. Y Tom se cambió el apellido.
Y no va que en el presente un niño desaparece, y el que también desaparece es Jake. ¿Hay un imitador de El hombre de los susurros? ¿El secuestrador sabe del parentesco de Jake con su abuelo, hoy policía retirado? ¿Qué está pasando?
Luisana Lopilato como la marplatense Marga Di Tullio. Foto Disney
Con momentos -muchos- que recuerdan a El silencio de los inocentes (un personaje abre una puerta y lo que vemos no es lo que hay ahí, sino lo que encuentra otro personaje, como sucedía cuando Clarice -Jodie Foster- entraba a la verdadera casa del asesino y secuestrador), el filme de James Ashcroft no solo se deja ver, sino que tiene picos de tensión genuinos hasta llegar a un desenlace que bueno, ahí sí está atado con alambre.
Distintos son los casos de Barreda y Pepita, la pistolera, que llevan en los títulos de sus películas los nombres de los protagonistas absolutos. Como si el true crime estuviera de moda, la historia criminal en la Argentina sigue sumando personajes, historia y, en paralelo, películas.
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