Le gusta a Pierce Brosnan que en la segunda temporada de la serie Mobland su sanguíneo patriarca mafioso irlandés esté lidiando con su propia mortalidad, acostumbrado como estaba a decretar la muerte de sus rivales.
Y le agradece sobre todo a Guy Ritchie, el productor ejecutivo y director de los dos primeros episodios en las dos temporadas, que le haya regalado el personaje más inesperado de su carrera, uno que lo llevó a romper la imagen elegante que cultivó en sus comienzos en Hollywood con Remington Steele y después encarnando nada menos que al sofisticado espía James Bond.
“Es maravilloso romper el molde de lo que has creado durante tantos años, ese personaje con que el público se acostumbró a percibirte, es algo muy liberador” recomienda Pierce Brosnan.
Luego recuerda que después de nacer en Irlanda y estudiar en la Academia de Drama de Londres, cruzó el charco y se instaló en Los Angeles donde con Remington Steele creó a un detective privado inspirado en Cary Grant con el que completó cinco temporadas, de 1982 a 1987, que lo pusieron en el mapa llevándolo al casting y a conseguir el puesto de James Bond.
Pierce nació hace 73 años en Irlanda, pero cree que su acento se camufló un poco primero viviendo en Londres y luego en California. Cuando Ritchie le ofreció el rol dice haber llamado a su coach de dialecto aunque el director le explicó que lo iba a encontrar en los primeros 15 minutos de rodaje, como finalmente sucedió.
“Llegué con algo practicado y me dijo olvidate, me hizo hablar en irlandés, más y más fuerte y luego me inicitó a enojarme y así nació el acento de Conrad Harrigan. Tal cual predijo”.
Pierce Brosnan y Helen Mirren. La pareja "Mobland". Ella dice que pueden ser tremendos sanguinarios, pero que dentro de su casa son "una pareja de viejos". Foto: Reuters/Isabel Infantes
Rodeado de tiburones, luchando por consolidar el poder de su clan
“No sé qué pasará en la tercera, pero ahora Conrad está lidiando con el miedo a la muerte. Le han dado un diagnóstico que va a aumentar su intoxicación con el poder. Se encuentra rodeado de tiburones y no están enfrente, sino adentro de su círculo” anticipa.
Sentada a su lado en la presentación de la nueva temporada del hit de Paramont +, Helen Mirren asiente. Ella también parece disfrutar el rol de villana que le toca en suerte, ser la despiadada matriarca de los Harrigan. “Conrad es un volcán a punto de erupción y Maeve es un rio serpenteante. Afuera podemos ser temibles sanguinarios, pero cuando estamos adentro de la casa somos un matrimonio de viejos”, se divierte.
Se conocieron en la primera película del actor y desde entonces han colaborado varias veces. Los une el amor el teatro, la idea metafórica de llegar al set con una valija y ponerse las ropas de sus personajes rápidamente. Explica: “Pagaría mucho dinero por trabajar con Brosnan el resto de mi vida. Es una estrella de cine enorme. Es gratificante que sea tan humilde” se admira Mirren.
Él comparte esta idea de que el set sea como un escenario e incluye en la comunidad teatral que han formado a Tom Hardy, la tercera pata de esta ficción, que en Mobland es el que le lava los platos rotos a Harrigan después de los baños de sangre.
Pierce Brosnan, como James Bond, en "Otro dia para morir", tomando un clásico martini.
“Con Tom tuvimos los mismos profesores de teatro clásico, es un actor fantástico, demoledor, y contra todo prejuicio es una persona muy dulce”, lo elogia, poniendo paño frio a los rumores que le otorgan a Harry su fama de “difícil” en los sets.
De Bond a Bond, en la búsqueda del “nuevo Hamlet”
Fueron cuatro sus películas como James Bond, debutó con GoldenEye en 1995 y terminó su ciclo en 2002 con Otro día para morir. Le tocó reemplazar a Timothy Dalton, antes de tener que dejarle el puesto a un joven Daniel Craig.
Ahora que se busca un reemplazante para Craig, Brosnan asegura no tener idea de lo que está ocurriendo con la preselección, que tiene a Jack Lowden y Callum Turner entre los favoritos de los apostadores online.
Pero le da a la intriga una cierta épica al comparar la saga creada por Ian Fleming con una obra de Shakespeare y asegurar que, como el resto del mundo, espera enterarse pronto quien va a ser “el nuevo Hamlet”. .
Todavia no hay comentarios aprobados.