Un accidente de tránsito en la ciudad de Santo Tomé, en Santa Fe, tuvo un trágico desenlace para un jubilado de 72 años. El hombre chocó a un motociclista y ambos se cruzaron verbalmente pero fueron elevando la discusión, a tal punto, que el conductor de la moto le propinó una patada que le hizo a la víctima perder la estabilidad y caer al piso para golpearse fuertemente la cabeza.

El impacto fue grave y el hombre murió cuando iba camino a un centro asistencial.

La víctima fue identificada como Omar Bonacci, quien circulaba por las calles de Santo Tomé con un Toyota Yaris en la intersección de la avenida 7 de Marzo con Buenos Aires, se le cruzó una Motomel Blitz y no pudo evitar el choque.

La reacción de ambos fue de inmediato y de a poco el ida y vuelta fue subiendo de tono. El motociclista de 35 años, indignado por los daños en su vehículo, le pegó una patada al jubilado y le hizo perder la estabilidad.

El lugar del choque en Santo Tomé.

El hombre de 72 años cayó al suelo y pegó fuertemente su cabeza contra el pavimento y minutos más tarde llegó al lugar una ambulancia para trasladarlo al Hospital de Santo Tomé. En el camino, el jubilado murió debido a las severas lesiones en el cráneo.

Por su parte, el motociclista fue llevado a la Comisaría Duodécima de la zona.

Las actuaciones fueron caratuladas de manera inicial bajo la figura de "homicidio en riña", a la espera de las diligencias complementarias que permitan dilucidar el encuadre legal definitivo.

Qué pasó con el motociclista y el encuadre legal

El hombre de 35 años quedó aprehendido en la dependencia de seguridad, a la espera de la recolección de testigos del hecho y de las cámaras de seguridad que reflejen la pelea callejera.

El fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA) ordenó que fueran identificadas todas las personas que pudieran aportar información como testigos, tanto entre los vecinos del sector como entre quienes circulaban por la zona al momento del hecho.

El cruce donde fue el choque en Santo Tomé.

Uno de los escenarios que podría presentarse es que el fiscal considere que lo ocurrido fue un homicidio preterintencional (cuya pena es de 1 a 3 años de prisión) al entender que el agresor quiso causar un daño o lesión en Bonacci, pero provocó su muerte al caer al piso y golpearse o descompensarse.

Otra opción es que se encuadre el hecho como un homicidio en estado de emoción violenta, que se da cuando una persona mata a otra mientras atraviesa una alteración psíquica, provocada en el momento por un estímulo externo. Tal situación puede tener una sanción de 3 a 6 años de cárcel.

SMB