El ministro de Salud, Mario Lugones, comunicó este martes que, en adelante, los médicos residentes de uno de los seis establecimientos de salud de gestión compartida entre Nación y la provincia de Buenos Aires, el Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce “Dr. Néstor Kirchner”, pasarán de la cobertura del IOMA a la que ofrece el sindicato Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), la obra social UP. Los impactados por la medida -son sólo 64 personas- podrán derivar sus aportes a otras obras sociales y prepagas, lo que, más allá del tamaño de la noticia, podría abrir una nueva pestaña de puja en la escena sanitaria nacional.

El posteo del ministro en la red X tuvo 10.000 visualizaciones, pero los afiliados al Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), la obra social del sector público de la provincia de Buenos Aires, son 2.132.084. Si bien no faltan pacientes conformes con las prestaciones de la obra social que orbita en la esfera del ministro de salud bonaerense, Nicolás Kreplak, tampoco faltan quienes hace varios años critican y denuncian el achicamiento de la cartilla, las coberturas demoradas (en especial, en la entrega de medicación de alto costo) y la burocracia en general, tendiente (como igualmente ocurre en todo el insustentado cuerpo orgánico del sistema de salud argentino), a transformarse en una pesada carrera de obstáculos.

Pero hay un peso específico (simbólico, político) que destaca cualquier novedad relativa a un intento de toma de territorio del IOMA. No sólo por la filiación política fácilmente georreferenciable de su conducción (más emparentada con la organización política La Cámpora que con el gobernador Axel Kicillof), sino porque es, detrás del PAMI, la segunda obra social del país en volumen de afiliados.

Se trata de dos cajas presupuestarias apetecibles y comparten una cualidad que choca con la (en apariencia) chiquita novedad que publicó el ministro, en línea con el aire descendente desde el Ministerio de Desregulación y Transformación de Estado, bajo el ala de Federico Sturzenegger. Usando una expresión que se rechaza en el entorno del IOMA, son entidades que (como también OBSBA, entre varias otras obras sociales provinciales) mantienen cautivos a sus afiliados.

Significa que las ocho millones de personas que usan los servicios del PAMI y de IOMA no fueron (por ahora) tocados por la impronta desregulatoria que empuja la actual gestión, generalmente expresada en los términos del “beneficio de la libertad de elegir”. Así, si quisieran hacerlo, esas personas no podrían derivar sus aportes a otros agentes del seguro, el nombre técnico con el que la Superintendencia de Servicios de Salud reconoce a las obras sociales y prepagas. ¿Cambiará este escenario?

Por lo pronto, es en este marco que cobra envergadura la noticia de que algo más de 60 residentes del Hospital “El Cruce”, ubicado en Florencio Varela, podrán elegir su obra social o prepaga. El tema conlleva una vieja polémica irresuelta, que enfrenta la importancia de la voluntad subjetiva (poder elegir la cobertura de salud) y el argumento para muchos atendible relacionado a la sostenibilidad financiera de los prestadores.

Lo cierto es que, salvo que elija derivar los aportes, el grupo de residentes de El Cruce tendrá por default la cobertura de UP, obra social cuyo sindicato mantiene estrechos vínculos con los sectores más duros de la CGT.

Un experto en derecho de salud que prefirió reservar su nombre dejó claro que los residentes de otras instituciones públicas con regímenes de contratación idénticos podrían hacer reclamos, invocando el antecedente del Hospital El Cruce. Pero quizás el propio Ministerio de Salud se adelante a eso.

LOS RESIDENTES DEL HOSPITAL EL CRUCE PODRÁN ELEGIR LIBREMENTE SU COBERTURA DE SALUD

Hasta ahora, los residentes del Hospital El Cruce estaban obligados a tener IOMA como obra social. A partir de ahora, podrán elegir su cobertura de salud de acuerdo con sus necesidades y… pic.twitter.com/EU3N5Wb7MK

— Mario Lugones (@Mariolugones_ar) October 20, 2026

Consultados sobre el tema, desde el entorno del ministro Lugones adelantaron que intentarán replicar la decisión, con miras a liberar los aportes de otros médicos de planta y residentes de hospitales nacionales que actualmente tengan IOMA sin opción. Como se detallará abajo con algunos ejemplos, el mapa de coberturas de los profesionales de los 13 hospitales nacionales de Argentina es tan variado como críticamente desparejo.

Además, en la cartera sanitaria nacional dijeron algo significativo: recordaron que el horizonte “ideal” para el actual ministro no es, incluso, dar UP o alguna obra social.

La salud en Argentina y la llave de las obras sociales

A los ojos de Lugones, lo “ideal”, aclararon, es que ningún trabajador deba aportar obligatoriamente al sistema de salud. Esos aportes consisten en un 3% a cuenta del empleado y un 6% a cuenta del empleador. Lo óptimo, opinaron, es que todo vaya al bolsillo de la masa de empleados registrados y que cada quien decida qué hacer con el dinero. Podría ser pagar una cuota de medicina prepaga, una obra social o usar la salud pública. El argumento invocado es “evitar duplicaciones”, considerando que “con los impuestos de la ciudadanía, cada uno paga por la salud pública”.

También dejaron claro que los 64 residentes del Hospital El Cruce son sólo un parte de los médicos que transitan ese tramo final de formación en ese establecimiento en particular. Si bien no proveyeron la cifra total de residentes, confirmaron (como había explicado a Clarín una fuente reservada de la salud bonaerense) que existen varios segmentos con situaciones muy dispares.

Por un lado están los residentes de la última camada de ingresos. Tienen un recibo de sueldo, con aguinaldo y cobertura de UP. Sin embargo, hay otros grupos. Los mencionados en esta nota tienen recibo de sueldo, pero no aguinaldo ni tenían obra social hasta ahora. En cierto momento, el hospital les dio IOMA (algo que al cierre de estás líneas, el ministro Kreplak negó en un posteo de X), pero luego quedaron en una suerte de limbo (el dato fue confirmado por Nación) sin cobertura alguna, durante un tiempo que ninguna fuente terminó de precisar. Desde ahora tendrán UP o la cobertura que elijan.

Vamos a aclarar porque siempre, siempre, dicen cosas que no son. Los residentes de El Cruce dependen de Nación, por eso nunca tuvieron IOMA.

Este gobierno los precarizó y dejó sin obra social ni aportes jubilatorios. Ahora anuncia que van a tener UP, como tenían antes de que se… https://t.co/nC7xSAmqlT

— Nicolás Kreplak (@nkreplak) October 21, 2026

Además habría otros dos grupos: uno que entró bajo un régimen de becas, sin recibo de sueldo ni cobertura de salud, y otro compuesto por jefes de residentes, que tampoco tendrían prestaciones, en ese sentido. Nación no clarificó estas últimas cuestiones.

Otros hospitales, más coberturas

Otros hospitales tienen situaciones distintas. En el Posadas, por ejemplo (cuyo presupuesto depende 100% de Nación), los médicos tienen UP como cobertura y pueden derivar los aportes, pero los residentes de la camada 2026 cuentan con la prestación de una prepaga poco conocida, constituida en 2021. Se llama MP Salud. Al cierre de esta nota, el Ministerio de Salud no había clarificado las razones de esa decisión y si la empresa fue elegida por licitación.

Nación confirmó que los médicos residentes de los hospitales de Alta Complejidad del Bicentenario “Esteban Echeverría” y el SAMIC “Presidente Néstor Kirchner” (de La Matanza) y son monotributistas. Derivan a las obras sociales que los admiten. Y en el Hospital Cuenca Alta “Néstor Kirchner” de Cañuelas, el personal de planta tiene actualmente IOMA.

Para cerrar con otro ejemplo, en el Hospital Garrahan, de gestión compartida entre Nación y la ciudad de Buenos Aires, la cosa es diferente. Mientras el personal de planta tiene UP y puede derivar sus aportes, los residentes que ingresaron en el último año también tienen UP, pero “aparentemente no pueden derivar”, reportó una fuente hospitalaria. En cuanto a los becarios, “el hospital les paga UP por fuera”. Como no tienen descuentos en el recibo de sueldo, no tienen jubilación y tampoco pueden elegir su prestador de salud.

Desde el Ministerio de Salud subrayaron que es "un objetivo de la gestión avanzar en la misma línea en todos los hospitales que cuentan con financiamiento de Nación y en donde, aún, los empleados no tienen la posibilidad de elegir adónde derivarlos".

AS