Encerrados en sus camarotes, crece la desesperación entre los pasajeros del crucero de lujo MV Hondius, en pánico por el brote de hantavirus y cuyo destino se debatió durante todo el día de este martes entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el gobierno de España.
La OMS había anunciado que el barco, que permanece en las costas de Cabo Verde con 145 personas a bordo, iba a atracar en las islas Canarias y allí desembarcar a los pasajeros con síntomas y al resto de los ocupantes.
Pero España presentó reparos ante la decisión y postuló que las personas con síntomas fueran evacuadas en Cabo Verde y que el crucero no se detenga en Canarias, excepto que se diagnosticaran más casos de hantavirus, una infección para la cual no hay aún vacunas.
El MV Hondius partió desde Ushuaia el 1 de abril con 150 pasajeros de 23 nacionalidades. Cinco días después, un neerlandés de 70 años comenzó con síntomas y se detectó el brote que provocó, hasta ahora, tres muertes, otras tres infecciones y un caso en estudio por posible contagio.
Era casi medianoche en España cuando el gobierno de Pedro Sánchez finalmente confirmó que las islas Canarias recibirán a los pasajeros del MV Hondius.
"España tiene una obligación moral y legal de auxiliar a estas personas, entre las que se encuentran además varios ciudadanos españoles", señaló el Ministerio de Salud luego de que el presidente de la OMS, Tedros Adhanom enviara una carta directamente al presidente del gobierno español.
El buque partió de Ushuaia con 150 pasajeros a bordo. Foto Reuters
En su mensaje, Adhanom solicitaba a Sánchez "con carácter urgente la colaboración y el apoyo continuado de su gobierno con el fin de facilitar la llegada del MV Hondius a España, permitir el desembarque de los pasajeros y la aplicación de medidas de salud pública basadas en un enfoque de riesgo".
El presidente de la OMS justificó su pedido en que "el gobierno de Cabo Verde ha indicado que no tiene la capacidad para llevar a cabo evaluaciones de salud pública, investigaciones epidemiológicas y ambientales, ni para aplicar medidas de respuesta de salud pública".
El dilema sobre qué es mejor para los pasajeros del crucero
El debate sobre el destino del MV Hondius, sin embargo, consumió horas decisivas.
¿Cuánto agrava las posibilidades de contagio entre los pasajeros que permanecen en el crucero detenido en el medio del océano, por más que estén encerrados en sus camarotes?
Según el virólogo e inmunólogo Estanislao Nistal Villán, “si el caso cero estaba a bordo y fue identificado, el problema no debería ir a más”.
“El hecho de que los pasajeros se queden en sus camarotes es, curiosamente, la mejor forma de frenar el virus”, afirma el especialista a Clarín.
“Como hemos aprendido de casos como el de Epuyén con el virus Andes, el contagio entre personas sólo ocurre cuando hay un contacto estrecho y prolongado -aclara-. Al estar separados y monitorizados, cortamos de raíz esa cadena de transmisión, que es precisamente lo que logró detener el brote en Argentina.”
Nistal Villán se refiere al brote de hantavirus que afectó a esa localidad de Chubut entre 2018 y 2019. Una investigación del virólogo argentino Gustavo Palacios reveló la existencia de “súper propagadores” del virus en el contacto de persona a persona. El trabajo fue publicado en The New England Journal of Medicine.
Para Nistal Villán, quien es también profesor de Microbiología en la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, es fundamental diagnosticar si hay más portadores: “El virus puede tardar en mostrar síntomas. El periodo de incubación se puede prolongar días, incluso alguna semana. Esto significa que, aunque hoy no haya nuevos enfermos, no podemos bajar la guardia todavía porque el virus podría estar ‘durmiendo’ en alguien que aún no presenta síntomas”.
Cronología de una indecisión
Al ser detectado en aguas internacionales, es la OMS la que debe intervenir para gestionar la emergencia sanitaria.
“Estamos trabajando con las autoridades españolas que (...) han dicho que van a recibir al barco para llevar a cabo una investigación completa, una investigación epidemiológica completa, una desinfección total del barco y, por supuesto, evaluar el riesgo para los pasajeros que están a bordo”, había asegurado la directora de preparación y prevención de epidemias y pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, a primera hora de este martes.
El Ministerio de Salud español, sin embargo, nunca confirmó esta posibilidad.
Después de varias horas de incertidumbre, a las dos de la tarde (las 9 de la mañana en Argentina), las autoridades sanitarias de España informaron que, luego de una reunión con representantes de la OMS, habían acordado que el crucero fuera primero inspeccionado por epidemiólogos para luego decidir cuál será el destino en el que sus pasajeros podrían volver a pisar tierra.
“Esta intervención está destinada a conocer el estado de las personas dentro del barco, y poder saber si hay más personas con síntomas, y qué contactos de alto riesgo o bajo riesgo hay”, apuntaron desde el ministerio español.
“Esto ayudará a las decisiones sobre los procesos de repatriación y la ruta del barco”, agregaron.
Horas inciertas para el MV Hondius
Eran ya las seis de la tarde en España (las 13 en Argentina) cuando la OMS anunció que pensaba evacuar en aviones sanitarios a Países Bajos a dos pacientes que se sospecha puedan estar infectados, ya que presentan síntomas de fiebre y descompostura gastrointestinal. Y que otra persona a bordo, considerada contacto cercano de un caso positivo, sería trasladada a Alemania.
En un comunicado, la empresa propietaria del crucero, Oceanwide Expeditions, insistió hasta última hora de este martes con su intención de hacer navegar el barco hasta las Canarias. “Ya sea Gran Canaria o Tenerife, lo que llevará unos tres días de navegación”, señalaron.
Sin embargo el presidente regional canario, Fernando Clavijo, fue contundente en su negativa a recibir a los pasajeros del crucero.
“De entrada entendemos que el barco debe de ser atendido donde está (en Cabo Verde) y si no hay peligro de vida para los pasajeros, llevarlos hasta Holanda”, dijo Clavijo.
“Si la OMS quiere aplicar cualquier otra cosa tendrá que justificarlo”, insistió.
Siete contagios
El MV Hondius partió desde Ushuaia el 1 de abril con 150 pasajeros de 23 nacionalidades. Diez días después y luego de presentar síntomas severos de fiebre, dolor de cabeza y diarrea, un neerlandés de 70 años que viajaba en el barco murió. Su cuerpo fue desembarcado en la isla británica de Santa Helena, en el Atlántico sur, a unos siete mil kilómetros del puerto de partida, en Tierra del Fuego.
Afectada por el mismo cuadro, su esposa, de 69 años, falleció el 27 de abril. El 2 de mayo murió un pasajero alemán.
Hasta este martes, en el crucero se habían detectado otros cuatro casos de hantavirus: una persona con síntomas graves, otras dos contagiadas, aunque levemente hasta ahora, y un contacto cercano con un paciente que se consideraba positivo.
La OMS informó que, hasta el 4 de mayo, de los siete casos, dos habían sido confirmados por análisis de laboratorio y los otros cinco casos se consideraban “sospechosos”.
Salidas de lujo
El MV Hondius es una exclusiva embarcación diseñada para expediciones polares vip.
Construido en 2019, fue el primer barco del mundo que contó con la certificación Polar Class 6 para poder navegar en la Antártida y el Artico.
Un recorrido como el que estaba transitando cuando se detectó el brote de hantavirus supera los 10 mil euros por persona.
Los noticieros españoles subrayan que el hantavirus es endémico en Argentina, de donde zarpó el crucero, y que en el último año “ha habido, al menos, cien personas infectadas por este virus en distintas provincias argentinas y, sobre todo, en las zonas más rurales”.
No habría registros de casos de hantavirus registrados en Tierra del Fuego, punto de partida del recorrido del barco.
Buscan a los pasajeros de un vuelo que estuvieron en contacto con una mujer infectada
La OMS aclaró este martes que intentarán individualizar y contactar a todos los pasajeros de un vuelo entre la isla de Santa Elena y Johannesburgo, en Sudáfrica, donde viajó la mujer de 69 años que falleció luego de bajarse del crucero para despedir los restos de su esposo, quien había muerto a bordo. La señora llegó a la isla el 24 de abril y ya presentaría síntomas.
La hipótesis sería que la pasajera neerlandesa pudo haberse embarcado ya contagiada y que luego el virus se habría transmitido entre los pasajeros, posibilidad que los epidemiólogos consideran rara, aunque no imposible.
“Creemos que puede haber contagio humano a humano si ha existido un contacto muy cercano”, dicen desde la OMS.
Madrid. Corresponsal
MG
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