Numerosos pingüinos aparecieron muertos en las últimas horas en las costas de Santa Cruz y de Chubut. Los motivos detrás de la ola de ejemplares sin vida en la Patagonia es una incógnita. La situación encendió las alarmas entre organizaciones ambientalistas, investigadores y especialistas en conservación de fauna marina.

Las entidades reclaman una investigación exhaustiva para determinar las causas de la mortandad y evaluar si se trata de un fenómeno aislado o de un problema de mayor escala que podría afectar a las poblaciones de estas aves características del sur argentino.

Los ejemplares hallados en Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia pertenecen principalmente al pingüino de Magallanes, una especie que tiene en las costas patagónicas argentinas algunas de sus colonias reproductivas más importantes del mundo.

Chubut y Santa Cruz concentran numerosos apostaderos, entre ellos la reconocida reserva de Punta Tombo, considerada uno de los mayores asentamientos continentales de esta especie.

El Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y Ecología (Cadace) informó de la situación al Consejo Agrario Provincial, la Dirección de Fauna de la Provincia, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y las intendencias locales para coordinar el monitoreo de las playas afectadas. Además, se activó el protocolo de gripe aviar.

La gripe aviar es una enfermedad viral que afecta principalmente a las aves silvestres y de corral, aunque en determinadas circunstancias puede transmitirse a otros animales. En los últimos años, distintas cepas altamente patógenas, especialmente la H5N1, provocaron brotes en varios países y generaron preocupación entre especialistas por su impacto sobre la fauna silvestre, la producción avícola y los ecosistemas.

Las aves marinas, entre ellas los pingüinos, figuran entre las especies más vulnerables cuando el virus circula en una región. Ante episodios de mortandad masiva de aves, la gripe aviar suele ser una de las primeras hipótesis que investigan las autoridades sanitarias y ambientales.

Otra de las hipótesis que suelen analizarse en estos casos aparecen las variaciones en la disponibilidad de alimento, los efectos de fenómenos climáticos extremos, enfermedades, contaminación marina y otras alteraciones del ecosistema que impactan sobre la fauna silvestre.

Aparecieron pingüinos muertos en la costa patagónica. Foto Fundación Cadace

Los especialistas remarcan que las poblaciones de pingüinos enfrentan presiones crecientes vinculadas al cambio climático y a la actividad humana en el mar. La preocupación no es nueva. Diversos estudios y antecedentes registrados en la Patagonia muestran que las especies marinas pueden verse afectadas por modificaciones en las condiciones ambientales y por episodios extraordinarios que alteran su comportamiento o supervivencia.

Desde Cadace, por lo pronto, difundieron recomendaciones de manera preventiva. Pidieron que los vecinos y turistas eviten acercarse a aves muertas. Además, solicitaron evitar los paseos con mascotas sueltas. Por último, pidieron que, en caso de encontrar ejemplares sin vida, los vecinos saquen foto con zoom y la manden a la Fundación.