Qué mejor que atravesar los duros momentos de la pandemia del Covid-19 en un chalé en Cariló. A mediados de 2020, Mauricio Damián Ríos lo hizo. Se instaló en el coqueto bosque de Cariló junto a su esposa, aunque allí no era invulnerable. No lo alcanzó el virus, sí la dueña de casa: el polémico empresario había usurpado el chalé. Por esa causa y por una camioneta robada en la que circulaba, ahora fue detenido. La Justicia le fijo una fianza de 100 millones de pesos.

Conocido por sus allegados en Mar del Plata como “El Gordo Maury”, se encontraba en una de las siete viviendas que la Policía Federal allanó por disposición de la fiscal federal Laura Mazzaferri y del juez federal Santiago Inchausti. En el operativo también fue aprehendido otro hombre, identificado como Paul Nicolás Etcheverry, que integra su entorno.

Según se supo, la Justicia Federal le imputa a Ríos los delitos de "encubrimiento agravado, falsificación y uso de documento falsificado y supresión de numeración registral".

Fueron siete allanamientos los que llevó adelante la PFA en procura del empresario, uno de ellos pertenece a Mauricio Di Norcia, un hombre que a mediados de junio fue condenado por integrar la que aquí se conoció como "la banda del millón", una organización que se dedicaba a robar departamentos de edificios.

La casa que había usurpado Ríos en Cariló durante la pandemia.

Por el episodio de Cariló, en medio del aislamiento que había impuesto el Gobierno por el Covid, Ríos se hizo conocido públicamente. Había pintado el chalé que había usurpado de un rosa rutilante.

A partir de una denuncia de la propietaria de la casa, la Justicia de Dolores allanó a los ocupas VIP. Allí, se encontró en poder de Ríos una camioneta con problemas de documentación. Una investigación determinó que la cédula verde era falsa y que había sido suprimida la numeración registral del vehículo.

Se trataba de una Jeep Compass "sustraída con el uso de armas en la localidad de Avellaneda en fecha 12 de mayo de 2019", de acuerdo a la causa.

Un cuadro hallado dentro de la vivienda, cuando fue recuperada.

En Dolores se supo luego que la camioneta había sido comprada en una agencia de automóviles de Mar del Plata, por lo que se le dio competencia a la fiscal Mazzaferri. Luego se determinó que la camioneta tenía los papeles adulterados porque era robada.

Por el caso de la usurpación, elevado a juicio, se determinó que Ríos y su esposa habían tomado posesión de la mansión de Cariló sin la documentación correspondiente.

Ríos volvió a ser noticia a mediados de 2022. Durante el festejo de su cumpleaños, el 26 de junio, que hizo en el balneario Horizonte del Sol, a metros del Faro de Punta Mogotes, fue asesinado el empresario Maximiliano Rihl. Lo mató otro de los invitados, el exrugbier tucumano Piero Pinna, entonces pareja de la hija de Rudy Ulloa, el ex cadete y chofer de Néstor Kirchner que se convirtió en empresario y se volvió millonario después de que el santacruceño llegó a la Presidencia de la Nación.

Según se reconstruyó, Pinna mantuvo una pelea en medio de la fiesta con Ariel Núñez, lo acusaba de haberle faltado el respeto a su novia Romina Ulloa. Pinna le fracturó una pierna a Núñez, y corrió a su auto, pero Rihl lo siguió para salir en defensa de su amigo.

Pinna había llegado a su auto, tomado un arma, una 9 milímetros, y le pegó 4 tiros a Rihl. Luego escapó hacia la provincia de Tucumán, donde se entregó a la Policía. Trasladado a Mar del Plata, fue condenado a una pena de 10 años y 8 meses de prisión, que cumple en su provincia.

Tras la detención, Echeverri -socio de Ríos en distintos emprendimientos, entre ellos un balneario de Mogotes- fue trasladado a sede judicial para prestar declaración indagatoria pero, por consejo de su abogado, se negó a hacerlo.

Ríos, en tanto, permanece en post-operatorio luego de ser sometido a una cirugía de cadera que tenia programada, y será citado a declarar en los próximos días.

D.D.