Es lunes 7 de septiembre y llegó la hora de la justicia para Federico Martín Aramburú, el rugbier argentino de 42 años asesinado tras una pelea en un bar en pleno Boulevard Saint-Germain, en París, el 19 de marzo de 2022.

Por el crimen llegó a juicio Loïk Le Periol (32), ex comando de la Marina francesa y ex miembro del grupo de ultraderecha Unión de Defensa (GUD), acusado por "asesinato" por el Tribunal de Apelación de la capital francesa.

Junto a él, todos en una caja de vidrio en la suntuosa sala Voltaire del Palacio de Justicia, con los jueces de negro y mono blanco, comparecen Romain Bouvier (34), uno de sus asociados de la ultraderecha, por "intento de asesinato", y Lyson R. (28), pareja de Le Priol, presente durante los hechos, por "complicidad".

Federico Aramburú, cuando jugaba en el CASI. Foto Gonzalo Prados

Horas antes del inicio del debate, el domingo a la noche, el canal de TV francés TF1 emitió un informe, a través del programa Sept à Huit, en el que difundió las imágenes inéditas de las filmaciones en donde se observa cómo fue la secuencia que terminó con el homicidio del rugbier argentino.

Tras una discusión, Aramburú lo agarra de la ropa a Le Periol por detrás y lo tira al piso cuando estaba sentado en una silla, tras lo cual se origina una pelea generalizada.

El ex jugador de Los Pumas (disputó 22 partidos internacionales), que se había retirado en Biarritz, los Pirineos Atlánticos, estaba esa madrugada con su amigo Shaun Hegarty, también rugbier, en el bar Le Mabillon -de mala fama a la noche, con prostitución, drogas, servicios y policías- en el 164 del Boulevard Saint-Germain de París.

Ambos compartían una mesa en la vereda, al lado de quienes terminarían cometiendo el asesinato.

Después de la pelea, Aramburú y Hegarty se fueron por el Boulevard Saint-Germain caminando hacia el hotel de la esquina para pedir hielo y lavarse las heridas.

María Codino era la esposa Federico Martín Aramburú. Foto EFE/EPA/FIRAS ABDULLAH

A la salida, vieron el jeep color verde militar que antes estaba en Le Mabillon. Eran los dos "fuerzas especiales" que les gritaban.

Bouvier fue el que se bajó primero. Le disparó dos tiros a Aramburú y le pegó. Hegarty estaba paralizado: jamás imaginó que estaban armados. Luego se bajó Le Periol y le disparó seis tiros a Federico.

“Llamá a la Policía. Me muero", alcanzó a decir el rugbier argentino. Murió allí, en la vereda, en plena madrugada.

Tras matarlo, sus asesinos -actividades de extrema derecha- huyeron en el vehículo color verde militar que conducía Lyson R., la novia de Le Periol. Bouvier fue detenido en Sarthe.

Shaun Hegarty, en la audiencia de este lunes en Paris. Foto EFE/EPA/FIRAS ABDULLAH

Al tirador lo encontraron en Hungría, cuando trataba de llegar a combatir a Ucrania, armado con cuchillos y en el auto de su padre, cuatro días después.

Los dos sospechosos tenían antecedentes: fueron condenados en 2022 a dos y tres años de prisión, respectivamente, por agredir en 2015 a un antiguo amigo y exlíder del GUD, movimiento disuelto en junio de 2024.

Hugues Vigier, el abogado de Bouvier, aseguró a AFP que "no es justo que su cliente rinda cuentas por el tiroteo".

"No hubo premeditación, ni persecución, ni motivación racista. Y refutaremos con firmeza la acusación de intención de matar", aseguró.

Los abogados de la familia de Fede Aramburú y los representantes legales de Shaun son Véronique Massi, Christophe Carriou Martin , Ives Le Braun y Sophie Thonon, la letrada de los familiares de los desaparecidos franceses en Argentina.

En la sala de audiencias hay tres televisores, pero no se puede transmitir lo que transcurre en el lugar.

EMJ