Los resultados de PISA de este año inundaron los medios de títulos negativos. Pero entre tantas malas ondas se coló un dato que, en principio, resulta alentador. La provincia de Córdoba, que participó por su cuenta en la evaluación internacional, dio un salto que luce importante en Ciencias.

Efectivamente, mientras el promedio de los estudiantes de 15 años de la Argentina cayó 13 puntos en la evaluación de esa materia, los de Córdoba mejoraron en 12 puntos. La Ciudad de Buenos Aires y Mendoza, que también participaron en forma independiente, perdieron 2 puntos cada uno.

Eso sí: la buena performance de los adolescentes cordobeses se circunscribió específicamente a las Ciencias. En las pruebas de Lectura y Matemática cayeron 2 puntos. Aunque es cierto que esa caída fue bastante menor al de la mayoría de los países y provincias de América Latina que, en esas dos materias, descendieron mucho más.

Las autoridades de Córdoba salieron a festejar el logro casi como si hubieran ganado un Mundial. Desde el gobierno provincial distribuyeron un comunicado en el que el gobernador, Martín Llaryora, felicita “a los estudiantes, docentes, directivos, familias y a toda la comunidad educativa por los resultados alcanzados”.

En Córdoba. Escuelas secundarias orientadas a la formación profesional.

Consultado por Clarín, el ministro de Educación Horacio Ferreyra dijo que el logro se debe a algunos factores, como abordar de forma integral la alfabetización desde el nivel inicial hasta la secundaria, impulsar prácticas pedagógicas bajo un enfoque STEAM ampliado (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Artes, Matemática y Humanidades), y trabajar capacidades como la oralidad, lectura, escritura y el abordaje y resolución de situaciones problemáticas.

Por eso recomendó a sus pares de las distintas provincias que quieran mejorar en Ciencias, ir por ese camino.

Además, desde la gobernación destacaron políticas de los últimos años como definir una progresión especifica de los aprendizajes de Matemática, Lengua y Ciencias; sumar ciencias de la computación a la educación tecnológica en todos los niveles y modalidades; asignar entre 6 y 26 horas extra por escuela (para que se diseñen estrategias de tutoría y acompañamiento personalizado según las necesidades de los alumnos); participar en la Feria de Ciencias, la Olimpíada de Matemática, la Copa de Robótica, torneos de ajedrez y otros dispositivos culturales; formación docente y producción de materiales; así como la distribución de 2.300 kit de ciencias y tecnología.

En Córdoba. Escuelas secundarias orientadas a la formación profesional.

Brenda Austin, ex diputada nacional y dirigente radical de Córdoba, pone matices a la interpretación de los resultados. “Córdoba mejoró en Ciencias en PISA 2025 y está por encima del promedio nacional. Es cierto y está bien decirlo. Pero las evaluaciones sirven también para mirar qué no está funcionando. Entre 2022 y 2025 fue la única variación estadísticamente significativa. En Lectura (-2) y Matemática (-1) no hubo mejora”, dijo.

“No hay que olvidar que en Córdoba el 64% de los chicos de 15 años no alcanza el nivel básico en Matemática y el 46% no lo alcanza en Lectura. No para castigarnos, sino para seguir intentando hacerlo mejor. Las evaluaciones no son un trofeo: son un instrumento para saber qué políticas mejoran los aprendizajes y cuáles no. De tres disciplinas, Córdoba todavía tiene dos para mejorar”, agregó.

PISA 2025 evaluó en Córdoba a 2.242 estudiantes de 15 años distribuidos en 79 escuelas de todo el territorio.


El desafío de enseñar Ciencia

Ahora, ¿cuáles son las claves para enseñar bien Ciencias en la escuela? Clarín se lo consultó al biólogo y divulgador científico Diego Golombek, quien dijo que lo central pasa por sostener políticas en el tiempo. “Hemos tenido políticas exitosas en distintos niveles educativos, pero siempre se han interrumpido. En este momento no hay programas federales de enseñanza de las ciencias y pocas jurisdicciones están poniendo mucho énfasis al respecto, dijo.

En Córdoba. Escuelas secundarias orientadas a la formación profesional.

El experto explicó que la ciencia tiene una particularidad y es que no solo se enseña teóricamente, sino que “se hace”. “El componente experimental es fundamental y esto implica hacer tareas en el aula y tener actividades extracurriculares, clubes de ciencia, robótica, IA, biotecnología, todas esas ramas que van a llevar a un mayor entusiasmo de jóvenes y una eventual vocación y mayor posibilidad de empleabilidad”, agregó.

“Otro punto crucial es la formación docente en ciencias, que no está actualizada. No tiene nuevas metodologías de enseñanza ni contenidos acorde a dónde está yendo la ciencia en el mundo”.

En Córdoba. Escuelas secundarias orientadas a la formación profesional.

Golombek también destacó que no solo es importante enseñar ciencias naturales sino, sobre todo, pensamiento científico, pensamiento crítico y que los alumnos realmente tengan la posibilidad de comprender y evaluar evidencias. Que esas evidencias sean la base para una eventual toma de decisiones. Eso va a hacer que tengamos no mejores científicos, que ojalá siga habiendo Ciencia en este país, sino mejores ciudadanos, mejores personas que van a evaluar con menos prejuicios, con menos sesgos y con una mirada mucho más curiosa, más crítica, más científica”.

La ex ministra de Educación Susana Decibe trabajo en proyectos de enseñanza de la Ciencia. Cuenta a Clarín que es clave que a los docentes se les den secuencias didácticas (guiones) donde se desarrolla cada conocimiento, las estrategias para enseñarlos y como evaluar.

En Córdoba. Escuelas secundarias orientadas a la formación profesional.

“Si no se guionizan las clases no saldremos del pozo. Hay mucha distancia entre el saber de la mayoría de los docentes y lo que deben enseñar”, afirma.

Alejandro Ganimian, especialista en evaluaciones educativas de la Universidad de Nueva York, por su parte, señaló a Clarín que, según las bases de estudio, el crecimiento en PISA de Córdoba no es estadísticamente significativo, por lo que podría deberse al azar, y que habría que estudiarlo más.