Fin de la incertidumbre por la desaparición de Maximiliano Martínez (30), un agente de la Policía Federal que había desaparecido exactamente una semana atrás en La Quiaca, Jujuy. Lo encontraron con vida este martes, aunque en estado de amnesia, en La Paz, Bolivia. Lo buscaban más de 250 efectivos del lado argentino de la frontera y otros tantos en suelo boliviano.

Su celular había captado señal en la capital del país vecino en las últimas horas, lo que configuró una pista clave en una investigación que incluyó el hallazgo de un cuerpo en la frontera.

La situación de Martínez era una completa incógnita. Lo encontraron con vida y en estado de desorientación en La Paz, una de las capitales de Bolivia. Horas antes, había trascendido que su celular se había activado en esa ciudad, por lo que la búsqueda se centró en esa latitud.

Lo anterior que se sabía de él databa del 8 de septiembre, cuando se mostró un video en el que lo veían pasar en bicicleta cuando se acercaba al cruce fronterizo hacia Villazón, en Bolivia.

El despliegue principal se concentraba en La Quiaca, de donde salió hacia Villazón, donde debía cruzar según dijo su familia. El punto central era el Puente Internacional Horacio Guzmán y el río fronterizo que Martínez debía atravesar de acuerdo a sus planes.

Participaron en su búsqueda la Policía Federal (fuerza en la que Martínez es cabo primero), la Gendarmería Nacional y personal de fuerzas de otras jurisdicciones: en total son 250 los agentes movilizados. Se sumaron a ellos algunas organizaciones de gauchos del norte jujeño.

Villazón, la ciudad boliviana hacia la que cruzó el policía que pasó una semana desaparecido.

Del lado boliviano participaron fuerzas policiales y personal del Ministerio Público de Villazón, así como brigadas de rescate y rastrillaje. Pero a pesar de que en esa ciudad fronteriza boliviana se llevaron a cabo 15 allanamientos y otras pesquisas (que incluso derivaron en el hallazgo del cuerpo de un hombre de 55 años, sin relación con este caso), el desenlace positivo para la investigación llegó este martes varios kilómetros al norte, en La Paz.

Dónde se activó el teléfono del policía desaparecido

El fiscal Alberto Mendivil, de La Quiaca, dijo el lunes que el teléfono de Martínez se activó el viernes 11 de septiembre en Tupiza, en Bolivia, 80 km al norte de la frontera. "Fue en horas de la noche y fue un rato nomás, no más de minutos", explicó el fiscal.

La investigación incluso llevó al hallazgo de un cuerpo en una zona de complejo acceso, "en la profundidad de un acantilado" a metros del territorio argentino, según Mendivil. Pero no era Martínez.

Ahora, fuentes de la investigación citadas por el diario El Tribuno señalaron que el celular de Martínez se activó en La Paz, en el centro-norte de Bolivia. Se trató de un dato crucial para la búsqueda del cabo jujeño de la Federal, cuyo nombre figuraba en una alerta amarilla de Interpol requerida por el Ministerio Público de la Acusación jujeño.

Los planes del policía y su estado de salud

"El martes nos dijo que iba y volvía a Villazón para comprar unas cosas, salió con su bicicleta", puntualizó el padre del policía desaparecido. Tras la denuncia por averiguación de paradero, la investigación se centró principalmente en el análisis de las cámaras de seguridad de la zona. Y pudieron rastrear parte de su recorrido.

Antes del hallazgo, fuentes policiales llegaron a confirmar que Martínez habría cruzado la frontera con Bolivia. Pero desde allí ya no había más rastro.

El lugar donde lo encontraron, además, avala una de las hipótesis de la búsqueda: que el policía nunca volvió a territorio argentino luego de haber cruzado hacia suelo boliviano en bicicleta.

"Rodríguez está en un estado de amnesia, no recuerda nada, entonces es una víctima. Lo primero que se tiene que hacer es el auxilio correspondiente por eso ha sido trasladado al hospital policial en la ciudad de La Paz Virgen de Copacabana. Le están haciendo los estudios correspondientes", dijo este martes Erick Revollo, coronel de la Policía Boliviana.

Martínez pertenece a la Policía Federal Argentina y presta servicio con asiento en La Quiaca. Al momento de su desaparición estaba de franco.