Desde hace casi tres meses que la familia de Nicolás Roberto Merlano no tiene noticias suyas. El argentino, de 42 años, desapareció a más de 11 mil kilómetros de distancia, tras un rosario de complicaciones que tuvo en Italia, durante un viaje a Europa en el que se encontraba trabajando y recorriendo.
Sus familiares y amigos lanzaron una búsqueda desesperada en redes sociales para hallar alguna pista de su paradero, ya que tenía un vuelo para regresar a la Argentina que no abordó. En el medio, agotaron todas las instancias legales que tenían a mano e incluso Interpol se encuentra también en su búsqueda.
La última comunicación que tuvo Nicolás con alguien de su entorno fue el pasado 30 de junio, cuando le contestó un mensaje por Instagram a una amiga. Son 86 días y contando.
En aquel momento, de acuerdo a la reconstrucción que hizo su familia, Nicolás había tenido problemas tras sufrir el robo de su mochila en una playa cerca de Roma. Creen que en Ostia.
Nicolás Merlano, el argentino que desapareció en Roma. Foto: facebook
En esa mochila tenía todos los ahorros para el viaje y su documentación.
"Nos avisó que le habían robado la mochila donde tenía la plata en una playa y que no tenía dinero, y que un francés le había ofrecido trabajo", contó su hermana Daniela a la agencia NA. Un detalle les había llamado la atención. En teoría, ese trabajo era para limpiar los juegos de una plaza.
"Mi hermano estaba vulnerable porque hacía dos días que no se alimentaba bien porque no tenía dinero y estaba durmiendo en un parque”, relató Daniela.
"El 30 de junio contactó a una amiga y le dijo que ya había resuelto el tema del dinero con nosotros porque mi papá le iba a mandar cien dólares, lo último que tenía. Esa fue la última comunicación", contó la mujer
“Mi hermano se fue en mayo a España, después a Francia, donde estuvo trabajando, Bélgica y finalmente Italia. Debía volver el 28 de agosto, cuando se le vencía la estadía, pero no regresó", remarcó.
La familia lanzó una campaña en redes sociales para buscarlo
“Su celular está apagado. No tuvo más actividad en las redes sociales. Estamos desesperados y sin respuestas. Ya pasó mucho tiempo”, contó Daniela. Nicolás tiene un hijo de 15 años y padres de avanzada edad que viven en la localidad bonaerense de Quilmes.
A partir de esta demora que se prolongó más de la cuenta, la familia arrancó con los pasos legales para pedir asistencia. A comienzos de julio se contactaron con Cancillería, que les remarcó la necesidad de contar con una denuncia en la Justicia federal argentina para poder pedir la intervención de Interpol.
El organismo lanzó una alerta amarilla a comienzos de agosto para pedir información sobre su paradero. Según lo describen, Nicolás posee un lunar en el mentón y varios tatuajes, entre ellos uno pequeño con forma de rombo en el cuello, un cactus en una de sus piernas, un reloj con la inscripción “Tic Tac Efímero” en uno de sus brazos y una caricatura del “Indio Solari” con lentes en una de sus piernas.
“Estamos desesperados, angustiados; nos dijeron que teníamos que hablar con un abogado internacionalista, pero yo soy docente y mis padres, jubilados. No podemos pagarlo, pero tenemos pensado abrir una caja de ahorro en pesos y dólares para que la gente pueda colaborar y pagarle a este abogado"”, agregó la hermana.
D.D.
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