En la Casa de la Provincia de Santa Fe, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y Puma by Regrow anunciaron una alianza estratégica, denominada “Origen en Red”, para desarrollar programas de sustentabilidad, trazabilidad y agricultura regenerativa.

La conjunción será entre el área de certificación de Aapresid con traders y empresas de alimentos, y la tecnología para recolección de datos agrícolas que Puma ofrece al productor. 

El acuerdo se da en un escenario complejo, con proyecciones de aumento en la demanda de alimentos.

En paralelo, surgen necesidades cada vez más crecientes —señalaron—, de alcanzar un menor impacto ambiental, como post pandemia con la adopción corporativa de la agricultura regenerativa, con compromisos de grandes empresas de alimentos. 

LA SUSTENTABILIDAD BAJO LA LUPA

Según las Perspectivas Agrícolas 2026-2035 de la OCDE y la FAO, la producción agrícola mundial crecerá un 13% en la próxima década, mientras que las emisiones directas del sector lo harán un 6%. O sea, que cada tonelada se producirá con menos emisiones que hoy, y esa mejora es, justamente, lo que las empresas necesitan poder demostrar.

Vale la pena una lectura hacia atrás para repasar de dónde viene el compromiso de las empresas para reducir emisiones y tratar de mitigar el cambio climático en sus operaciones, algo que, huelga aclararlo, no es gratuito.

Matias Mihura, líder del equipo de Customer Success en Puma, explicó que, después de aplicarlo puertas adentro en electricidad, luz y procesos industriales, empieza lo que se llama “alcance tres”, que es la materia prima que demanda su producto (dícese cebada, trigo, soja, colza, entre otras). 

En ese sentido, Marcelo Torres, presidente de Aapresid, destacó la necesidad de unir ciencia y tecnología en Argentina para que la respuesta a esa agenda sea positiva.

“Ganadería a base pastoril y agricultura de siembra directa hacen que tengamos muy buenos indicadores, pero tenemos que tener la información y hablar con los que representan al consumidor para que se entienda”, resaltó. 

Y explicó a Infocampo que la asociación está recolectando la información de campos, hectáreas y productores para desarrollar el DataSet, una plataforma para aterrizar información georreferenciada recolectada en los Excel, por ejemplo. Como polígonos, maquinaria agrícola utilizada, bases de datos por monitoreo en tiempo real, imágenes satelitales, entre otras informaciones. 

Marcelo Torres, presidente de Aapresid

EL DESAFÍO DE LA TRAZABILIDAD

A la demanda de alimentos, fibra y energía, se suma la de la trazabilidad. “Si vendes granos, tenes que pensar qué atributos le piden a los traders”, esbozó Mihura sobre la relación comercial productor-trader.

“Las empresas tienen que demostrar cuánto emiten por tonelada de grano para, luego, multiplicarlo por cuánto están demandando”, amplió.

De esa manera, elaboran los reportes de sustentabilidad de las empresas. “Ahí es cuando llegan al productor y empiezan a pedirle datos”, empezó diciendo. 

Mihura, ingeniero agrónomo y también asociado con la producción agrícola, aportó su mirada desde ese lugar: “El productor termina siendo víctima” de un volumen de llamadas y pedidos engorrosos que solicitan los mismos datos. En ese sentido, señaló que “la propuesta es cargarlos una sola vez y usarlos para todo” para que pueda dedicarse simplemente a producir. 

Y puso como ejemplo el mercado europeo de biocombustibles: “Hoy para poder vender aceite de soja o colza para biocombustibles para la Unión Europea, se requieren ciertos requisitos de huella de carbono, no deforestación que tenes que poder demostrarlos porque sino, directamente no te lo compran, te quedas afuera del mercado”. 

Con Regrow —que hace seis meses se fusionó con Puma en Argentina— trabajan con siete países alrededor de latinoamérica, y compañías como Louis Dreyfus (con quien están empezando a accionar) y Cargill; Bimbo (con la que trabajan en México, Brasil, Paraguay y Argentina), Mondelez (en el país trabajan con bonificación al productor en trigo) y la empresa fabricante de cerveza más grande del mundo, AB InBev (con esta, tienen programas en Argentina, Brasil y Uruguay). 

Matias Mihura, líder del equipo de Customer Success en Puma

“Con Bunge tenemos el programa más grande del mundo de reducción de huella de carbono”, ejemplificó como caso fuerte del programa que bonifica soja y girasol, empresa también presente en el lanzamiento.

Por otro lado, participaron compañías que proyectan incorporar el programa, como Nestlé y PepsiCo (esta última viene de comunicar un acuerdo con Aapresid para trabajar en agricultura regenerativa hasta 2030) y entidades bancarias. 

“CONECTAR LA AGRICULTURA CON EL TRIPLE IMPACTO”

Un punto interesante que propició el encuentro fue el espacio de diálogo entre Aapresid, asociación con un alcance potencial de 11 millones de hectáreas, y el privado. Marcelo Torres dijo que a esa gran cantidad de productores y hectáreas trabajando en esa agenda, “falta conectar la agricultura de alto rendimiento en triple impacto con el mercado”. 

Por el tema datasets pasó buena parte de la conversación. De “el nuevo petróleo del capitalismo” —como refirió alguien— se habló de la gobernanza y titularidad —del dato—, la institucionalidad detrás de su gestión y la construcción y canalización de beneficios a partir de tenerlos disponibles. “Necesitamos datos, hoy el canal no sabe nada de los productores”, fue una de las primeras opiniones de las insumeras.

Respecto a ello, una opinión la dio Lionel Orso, abogado con formación en medioambiente y director del proyecto Nativas: “Creo que Aapresid está creando el canal para que los productores faciliten sus datos, porque van a tener valor rápido de sus campañas”, dijo en relación a Conecta. El core de la startup joven es cuantificar metodológicamente la absorción del carbono que implanta el productor y, además, conecta con inversores. 

Otros fueron directo al grano: “¿qué se le puede dar al productor como incentivo que no sea solo la soja?”, se preguntó Marcos Quaine, Gerente de sostenibilidad para el Cono Sur (Bunge) sobre los incentivos y un aspecto que parece ocupar a quienes estuvieron presentes: quién paga los incentivos y cómo se distribuyen en la cadena. 

Otros fueron directo al grano: “¿Qué se le puede dar al productor como incentivo que no sea solo la soja?”, se preguntó Marcos Quaine, Gerente de sostenibilidad para el Cono Sur (Bunge) sobre los incentivos y un aspecto que parece ocupar a quienes estuvieron presentes: quién paga los incentivos y cómo se distribuyen en la cadena.

Tomas Mata, socio Gerente en GapGreen —consultora especializada en el diseño e implementación de soluciones para la agricultura regenerativa— hizo otro aporte desde el punto de vista de las empresas de consumo: “Por las características de la cadena, en la mayoría de los casos están muy disociadas del productor”. Y explicó a Infocampo que, para él, la complejidad en ese articulamiento puede terminar por dilapidar un proyecto.

“Conocer mejor a nuestro cliente nos va a permitir ser más asertivos con el diferencial de tasa o el acceso al crédito”, aportaron desde Santander Agro. Otras preguntas apuntaron al porcentaje de las ventas de exportación pueden obtener un sobreprecio por trazabilidad o sustentabilidad, y si la prima que paga la demanda llega diluida al productor.

Aunque el porcentaje de sobreprecio depende, al final, de cómo se asigna el valor entre los subproductos, asignación que se hace en términos económicos, dijeron. 

En todo este contexto, lo que sí es un hecho es que Puma ya cuenta con la infraestructura tecnológica, APIs integrativas, capacidades de medición, trazabilidad y Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) para articular con la red de productores de la institución.

“El costo más alto es ir a buscar al productor, ahí radica la potencialidad de Aapresid”, expresó. 

Huella de carbono, análisis de cambio de uso de suelos EIQ (índice de fitosanitarios por sus siglas en inglés) o carbono de suelo son algunas de las métricas que analiza Puma. “Te preguntan hasta siembra directa, en otros países cuesta creer que tenemos ese porcentaje de adopción”, graficaron.  

UNA ALIANZA CON TRAYECTORIA

Por otro lado, vale recordar también que no es la primera vez que Puma y Aapresid se unen para trabajar en conjunto. Hace varios años vienen trabajando con fines técnicos en la Red de Carbono de Aapresid.

“Tenemos unas cuatro o cinco campañas analizadas y más de 600.000 hectáreas monitoreadas con datos y huella de carbono medida en todo el país”, explicó Mihura. Se espera que la asociación publique estos datos relevados por zona próximamente. 

Al cierre, Marcelo Torres sumó la necesidad de sentar a todos los actores de la cadena en la mesa: “Carrefour, Coto, los acopios, las cooperativas, también tienen que ser parte de estas conversaciones”. La jornada cerró con respuestas —el paso firme de Puma y Aapresid—, pero también abrió preguntas. Algunas, las plantearon los propios participantes: quién paga los incentivos y cuánto de esa prima llega al productor.