Prácticamente, no hay ninguna voz dentro de la cadena de las carnes en Argentina argentina que no diga que el negocio atraviesa uno de los vientos de cola más importantes de la historia para nuestro país.

Una demanda incesante, con una oferta no tan grande, ha llevado a que los precios que pagan los principales países importadores se disparen, al punto que recientemente alcanzaron un récord de casi U$S 7.000 la tonelada para los cortes vendidos desde Argentina.

En esa línea se inscribe la opinión de Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Recientemente llegado de China, donde el IPCVA acompañó a frigoríficos locales a consolidar negocios con el gigante asiático -principal cliente de la carne argentina-, Breitschmitt compartió con Infocampo una visión optimista sobre el presente y el futuro de la ganadería argentina.

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Según el directivo, la actividad atraviesa una etapa de crecimiento que debe ser capitalizada con políticas de incentivo a la producción. 

En este contexto, adelantó que el IPCVA tiene el foco puesto en la apertura de los mercados de Japón e Indonesia, y la consolidación de Estados Unidos, que está teniendo un “crecimiento impresionante”, de la mano del acuerdo de libre comercio firmado por la Casa Blanca con la Casa Rosada.

LA OPORTUNIDAD GLOBAL PARA LA CARNE ARGENTINA

-Se encuentran participando de Agroactiva, tras un viaje por China. ¿Cuál es el panorama actual que perciben desde el IPCVA para la ganadería argentina?
-A mí me gusta decir efectivamente que es un buen momento de la ganadería. La actividad tiene sisescalones y hoy varios indicadores demuestran que estamos en una etapa de crecimiento. Lo que suelo decir es que no tenemos que perder este tren, no tenemos que dejar las riendas en el piso. Tenemos mucho terreno que recuperar frente a nuestros vecinos; en algún momento Brasil y Argentina tenían rodeos similares de 50 millones de cabezas, pero hoy ellos tienen 230 millones mientras nosotros seguimos en 50 millones. Hay que buscar incentivos para que el productor crezca porque la demanda existe, tanto interna como externa.

-Respecto a la demanda mundial, los precios han mostrado una tendencia al alza. ¿Creen que esto se mantendrá?
-Si analizamos los indicadores mundiales, vemos por ejemplo que Estados Unidos, que solía tener 130 millones de cabezas, hoy está en el orden de las 90 millones, mientras que nosotros estamos estancados en 50 millones, frente a una demanda que viene en alza. Por eso hay perspectivas muy favorables: una cuota de 100.000 toneladas en Estados Unidos y el mercado chino con 511.000 toneladas aseguradas por los próximos tres años. Además, estamos trabajando para abrir más mercados importantes, como Japón e Indonesia.

-Mencionó a Estados Unidos, que ya está entre nuestros principales destinos. ¿Qué rol tuvo el IPCVA en este posicionamiento?
-Es algo que no mucha gente sabe, pero tras la pérdida de ese mercado por la aftosa, el IPCVA financió con casi un millón de dólares el panel técnico para lograr su reapertura. También estuvimos muy cerca en las negociaciones que se llevaban bajo estricta confidencialidad. El crecimiento es impresionante: si el año pasado el mercado de Estados Unidos representó unos 300 millones de dólares, pensamos que para este año 2026 podemos estar cerca de los 800 o 900 millones.

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-En cuanto a Europa y la región, ¿cómo viene el cumplimiento de la Cuota Hilton y las negociaciones en el marco del acuerdo Mercosur-UE?
-La Cuota Hilton está casi cumplida según los datos oficiales. Respecto al Mercosur, hay negociaciones sobre cómo se distribuye la cuota; es un “tema candente” porque cuando Argentina se retiró un poco del escenario exportador, Paraguay tomó protagonismo y hoy busca que se respete ese espacio. Todo eso está actualmente en la mesa de negociación.

-Para finalizar, ¿en qué estado se encuentran las gestiones con Indonesia y Japón?
-Indonesia ya está abierta y hay frigoríficos aprobados. Tiene la particularidad de que, al considerarnos país libre de aftosa con vacunación, debemos ingresar a través de un organismo público, algo similar a lo que sería una Junta Nacional de Carnes en Indonesia. Por el lado de Japón, que es un país sumamente riguroso, se están siguiendo todos los pasos de aprobación y estamos muy cerca de que eso se concrete.